CC OO rechaza la calificación de irresponsabilidad sindical hecha por Felipe González y acusa al Gobierno de parcialidad

Las declaraciones del presidente de Gobierno, Felipe González, en Austria aludiendo a la irresponsabilidad de algunos dirigentes sindicales españoles fueron calificadas ayer de "totalmente rechazables" por Comisiones Obreras, que acusa al Gobierno de "arrogancia y parcialidad" en las relaciones con las centrales sindicales. En un comunicado hecho público ayer por el secretariado de este sindicato se afirma que el presidente del Ejecutivo pretende engañar y confundir a la opinión pública sobre las verdades causas de la conflictividad laboral, que radican, en su opinión, en la "aplicación de una política económica lesiva para los trabajadores y supeditada a los intereses de la banda y de los grandes empresarios".

La Unión General de Trabajadores, por boca de José Luis Corcuera, que insiste en la total independencia que debe tener un sindicato para designar a sus representantes, considera que las declaraciones del presidente del Gobierno pueden entenderse "como un llamamiento a la responsabilidad, como ya lo hizo en la Moncloa en la reunión con patronal y sindicatos en la que se sentaron las bases para negociar la concertación, y que es necesario que CC OO clarifique al conjuntó de la sociedad el doble lenguaje de que hace gala: por un lado expresa su voluntad de negociar, mientras convoca movilizaciones sobre sectores objeto de las conversaciones".Las críticas de UGT se centran en que CC OO pone el listón de su exigencia tan alto que imposibilita la negociación. No es comprensible, señaló Corcuera, que cuando la Administración aceptó aplazar las decisiones sobre los sectores en reconversión a petición de CC OO, la ejecutiva del sindicato decida asumir la convocatoria de huelgas y manifestaciones para el próximo día 25 en algunos de esos sectores.

Antonio Gutiérrez, portavoz de CC OO, manifestó que el compromiso de suspender las movilizaciones mientras la negociación estuviera abierta nunca se planteó y que, en el caso de que lo fuera, no sería asumido, porque un sindicato no puede renunciar nunca a las medidas depresión como arma para hacer valer su postura. En todo caso, dijo, estas manifestaciones "no son más que una coartada burda para justificar la exclusión de CC OO". Si Solchaga deja claro su respeto a la soberanía de las partes, añadió, "CC OO ya ha puesto de manifiesto reiteradamente su voluntad de negociar".

En medios sindicales se considera que lo que fue un incidente personal se ha convertido en un callejón sin salida para el futuro de la reconversión industrial, la parte más importante de la política de concertación que se está negociando. Las declaraciones del presidente del Gobierno se interpretan como un espaldarazo a la postura de Solchaga y que el Ejecutivo coratempla la posibilidad de un acuerdo sobre la ley de Reindustrialización del que CC OO esté al margen. Por su parte, UGT, aunque desea la presencia de

CC OO en la mesa, opina que su ausencia "no tiene por qué condicionar el resultado de la negociación".

En el comunicado del secretariado, CC OO insiste en su propuesta de un plan de solidaridad nacional frente al paro y la crisis. Y apostilla que el presidente del Gobierno, "en lugar de declaración es intempestivas, podría contribuir con hechos claros, a crear, crear el clima necesario para una auténtica negociación que permita articular otra política económica, justa y solidaria.".

Excedentes de plantilla

Por otra parte, ayer tuvo lugar en la sede del Ministerio de Industria la tercera reunión negociadora sobre la ley de Reindustrialización, en la que, no estuvo presente el ministro, y que se celebró con la ausencia de CC OO, cuya representación está vetada como. consecuencia del encierro protagonizado por Juan Ignacio Marín el pasado jueves. Tanto los representantes de UGT como los de ELA-STV resaltaron las discrepancias con la Administración sobre el trato que ha de darse a los excedentes de plantillas por la reconversión.Los dos sindicatos presentes en la mesa se oponen a que la futura ley de Reindustrialización considere escindidos los contratos de los sobrantes de plantilla y defienden que es un terna a dilucidar en cada plan concreto. Los desacuerdos se extienden a las medidas de cobertura. El próximo miércoles se reanudarán las negociaciones desde posturas que ninguna de las partes considera irreductibles.

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