El Gobierno portugués
anunció ayer, de forma oficial, la supresión del impuesto de salida del país, para los turistas extranjeros, a partir del primero de enero. El impuesto, conocido como tasa de frontera, era de 1.000 escudos (unas 1.200 pesetas) y había sido objeto de una fuerte campaña por las organizaciones turísticas.


























































