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Eloy de la Iglesia: "La película 'El pico' es una historia de padres e hijos, no una provocación"

Estreno en Madrid de su polémico filme presentado en el Festival de San Sebastián

Hoy se estrena en Madrid la última película de Eloy de la Iglesia, El pico, de cuya proyección en el reciente Festival de Cine de San Sebastián se hizo eco con abundantes comentarios los medios de comunicación. Ante la presentación del filme al público madrileño, el realizador puntualiza que "son los otros quienes quieren convertir mi película en un escándalo".

No puede decirse que Eloy de la Iglesia sea un hombre comedido a la hora de elegir los temas de su cine; tampoco puede decirse que sean, las suyas, películas aburridas. Denunciador nato de situaciones límites, parece como si De la Iglesia se planteara en cada película un "más difícil todavía"El pico -título que alude doblemente al pinchazo de heroína y al tricornio que utiliza la Guardia Civil- plantea los problemas que se les presentan a un comandante de la Benemérita y a un diputado de la izquierda abertzale cuando descubren que sus hijos adolescentes están prendidos en la droga dura

"Pero yo no he hecho una película de provocación, sino una historia familiar, en clave de melodrama, sobre lo que puede suceder cuando dos personas que ocupan cargos como los de mis protagonistas carecen de respuesta que ofrecer a sus hijos víctimas de la droga. He querido hablar de la imposibilidad de entendimiento entre padres e hijos, y lo he hecho utilizando un esquema que están hartos de emplear en las cinematografías de otros países: que los protagonistas sean personajes políticamente importantes", dice el director. Añade Eloy de la Iglesia, que si la película nos llega precedida de una aureola de provocación es "por culpa de determinada prensa que, en su afán de arnarillismo, se excusa en El pico para crear el escándalo, adoptando una actitud golpista y desestabilizadora. A mí no me extraña esa reacción de la prensa ultra, pero es todavía más repugnante en periódicos que se dicen progresistas. Me gustaría que el público fuera a ver mi película como si nunca hubiera oído hablar de ella".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de octubre de 1983