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La deuda exterior francesa ascendía a 295.000 millones de francos al finalizar 1982

Por primera vez, oficialmente, el Gobierno socialista francés deja entrever los números que cifran la deuda exterior francesa: 295.000 millones de francos a finales de 1982. Esta cifra representa el 35% más que el año anterior. En dólares, esa cantidad representa 44.000 millones. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCIDE), que tienta la cartera de sus 25 países miembros, en la misma fecha calculó en 50.000 millones de dólares la deuda exterior de este país. Falta ahora por sumar los préstamos solicitados durante lo que va del año en curso.

Nunca se sabe con certeza lo que un país pide prestado a otros o a los organismos internacionales. Hasta la fecha, los socialistas franceses, que en dos años largos de gestión se han calificado como grandes devoradores de créditos, siempre han esquivado la cuestión asegurando que lo que Francia debe, en definitiva, equivale a poco más de un mes de exportación. El misterio y las mentirijillas le dieron a Francia, el año pasado, el título del primer país deudor de 1982.Ahora, el ministro de Finanzas, Jacques Delors, ha levantado la esquina de un visillo para que se perciba la deuda exterior del país. Y lo que se ve es cierto pero nadie cree que se vea todo Por añadidura, Delors advierto que Francia pide préstamos a exterior, pero también los concede a otros países u organismos. Y, consecuentemente, la deuda neta sería la diferencia entre lo que se pide y lo que se presta Esta última cifra alcanza 212.000 millones de dólares, lo que dejo como deuda realmente francesa 83.000 millones de francos.

En estas cuentas presentadas al público, los especialistas anotan que no se les dice a los franceses que el dinero que se presta a las empresas extranjeras para que compren productos franceses es más barato que el crédito concedido a un país por un banco extranjero. Más importante aún es otro dato que no figura en las cuentas ofrecidas por los poderes públicos: la mayoría de los países se hacen pocas ilusiones sobre las posibilidades de cobrar las deudas de Rumanía, Polonia, México, Argentina, Irán, etcétera.

Por fin, las cuentas de Delors se detienen en diciembre de 1982. Desde entonces hasta esta parte, durante el primer semestre de 1983, Francia ha venido empeñándose en más de 1.000 millones de dólares mensuales, lo que supone 45.000 millones de francos. A esta cifra hay que añadir los 27.000 millones de francos avalados, en marzo pasado, por la CEE. Todo ello alcanza 72.000 millones de francos. Delors se había propuesto no superar los 60.000 millones de deuda en 1983.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 1983

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