El presidente suizo pide el final de la CSCE antes del verano

"Hay que poner un punto final a la conferencia de Madrid sobre la Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE) antes de que llegue el verano. De lo contrario", dijo el presidente de la Confederación Helvética y ministro de Asuntos Exteriores, Pierre Aubert, "el espíritu de Helsinki puede morir. Es nuestro deber", añadió, "participar activamente en el restablecimiento de un clima internacional de confianza y poner un broche de oro a tantas horas de negociación".Aunque Suiza no suscribió el llamamiento hecho el 18 de abril por seis delegaciones del grupo de países neutrales y no alineados (Austria, Chipre, Finlandia, San Marino, Suecia y Yugoslavia) para que los 35 Gobiernos participantes concluyesen cuanto antes sus trabajos, "las autoridades federales no escatimarán esfuerzos para que se consiga un compromiso".

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El jefe de la diplomacia helvética, en el transcurso de un encuentro con la prensa extranjera, advirtió que el clima de distensión de los años setenta había dejado de existir tras la invasión de Afganistán y la posterior crisis polaca. "En las circunstancias actuales", insistió, "sería imposible volver a firmar el acta final de Helsinki.

La desconfianza entre los Estados ha ido creciendo poco a poco y las dos superpotencias no han avanzado ni un ápice en las negociaciones de desarme (euromisiles, START y armas convencionales). De ahí que un país como Suiza, Estado neutral y desnuclearizado, reafirme", dijo, "su derecho a la existencia y obre consecuentemente en favor de la paz, el entendimiento entre los pueblos, la distensión, el desarme y la confianza".

Tras declararse convencido de que "la razón acabará imponiéndose en Madrid en la CSCE", Pierre Aubert sostuvo que el compromiso debe ser "sustancial y equilibrado", a menos de tener que aceptar, si no se logra el consenso un texto vago en el que sólo se fije el lugar y la fecha de la próxima reunión, posibilidad que tampoco descartó él presidente suizo.

Las propuestas occidentales sometidas a la conferencia del pasado 3 de mayo, enmendando el proyecto de los neutrales y no alineados (RM/39 Revisado), merecen ser "consideradas y discutidas" según el ministro de Asuntos Exteriores suizo, ya que constituyen "un enriquecimiento importante del texto final".En síntesis, los cinco puntos pendientes de un acuerdo sobre la aplicación de medidas de confianza entre los Estados, la reunión de expertos sobre derechos humanos y la creación en cada país de grupos de control y fiscalización de los acuerdos de Helsinki. Sin embargo, los temas más espinosos "y sustanciales" se refieren a la interferencia de las emisiones de radio, práctica corriente en los países del Este, y que tendría que desaparecer, y la convocatoria de una reunión de expertos en 1986 en Suiza sobre "los contactos humanos cuyo objetivo primordial es la reunificación familiar y el derecho de cada individuo a emigrar, expatriarse o abandonar su país de origen.

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