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SONDEO PREELECTORAL DE SOFEMASA PARA LAS ELECCIONES DEL 8 DE MAYOComunidad Valenciana

Los socialistas pueden alcanzar los dos tercios del Parlamento autónomo

El partido socialista se alzará en el Parlamento autonómico de la Comunidad Valenciana con una mayoría absoluta, al ostentar en torno a los dos tercios del total de sus miembros, según pronostica la encuesta preelectoral, que le otorga entre 62 y 67 escaños. La única oposición real, siempre según el sondeo de Sofemasa, correrá a cargo de la coalición AP-PDP-UL, que conseguirá un total de 23 a 26 escaños. Ninguna otra fuerza, salvo quizá el Partido Comunista -cuya posibilidad de obtener un puesto no es segura- estará presente en el legislativo valenciano.En número de votos, el PSOE logra solamente la mayoría absoluta en la provincia de Castellón (con el 54,4% del total), aunque se acerca a ella en Alicante y, sobre todo, en Valencia, donde alcanza el 47,8%. Por la matemática electoral, sin embargo, esa abultada ventaja se transforma en indiscutible hegemonía, al traducirse el volumen total de votos en número de escaños.

De cumplirse estas previsiones, el PSOE habrá ratificado los resultados obtenidos en las legislativas de 1982, con pequeñas variaciones al alza o a la baja, según las provincias.

Al mismo tiempo, la coalición fraguista confirma su papel de segundo partido en la Comunidad Valenciana, si bien pierde una parte de su electorado: en Alicante, pasa del 28,5% al 11,8%; en Castellón pierde algo menos de un punto, situándose en un 26,5%, contra el anterior 27,3%; y en Valencia se coloca en el 19,4%, tras haber registrado un 28,5% en las legislativas de octubre. La única sombra a la nítida polarización entre conservadores y socialistas vendrá proporcionada por el PCE, partido que, siempre según el sondeo, perderá algún punto en Alicante y Castellón, pero que recuperará en la provincia de Valencia parte de su antiguo electorado trasvasado al PSOE, al pasar de un 5,1% al 6,6%, cifra que puede dar al Parlamento autónomo, aunque no es seguro, la presencia cuando menos simbólica de un tercero en discordia.

Desastre centrista

Otro fenómeno significativo recogido en el sondeo es la culminación del desastre centrista, formación que en las legislativas de octubre había conseguido un apreciable 12,4% de los votos castellonenses y un 7,1 % de los alicantinos. Nadie recoge eficaz y claramente esa herencia, dispersándose buena parte de sus votos en listas que no llegarán a generar escaños. De igual forma, las expectativas de voto no desdeñables de la Unió del Poble Valencià (UPV) en ningún caso llegan al 5% del total, por lo que, de cumplirse los pronósticos, quedará fuera del hemiciclo.

Todas estas previsiones, sin embargo, deben matizarse en su proyección, dado el alto número de indecisos, sobre todo en la provincia de Alicante, donde alcanzan el 40% de la muestra, pero también en la de Valencia, donde suman el 16%.

En cuanto a las elecciones municipales en todo el territorio de la comunidad autónoma, persiste la ya descrita tendencia bipolarizadora. Entre los que ya tienen decidido su voto por la coalición conservadora y los que tendencialmente se sumarán a él, AP-PDP-UL alcanzará una media del 15,1% en las diversas localidades valencianas; el PSOE, un 47,4%; y el PCE, un 5,8.

Proyectando estas escuetas cifras hacia el futuro, puede preverse que una mayoría de ayuntamientos contará con alcalde socialista, y mayoría socialista, en algunos casos arropada por concejales comunistas, mientras que los fraguistas estarán presentes con fuerza en buen número de consistorios.

El porcentaje de indecisos alcanzaba en el momento de realizarse el sondeo a un 27,1% del cuerpo electoral, cifra que si bien es inferior a la señalada para las elecciones autonómicas, puede modificar sensiblemente alguno de los pronósticos.

Alcaldes socialistas

La hegemonía socialista en el Parlamento autónomo se mantiene e incluso se incrementa en los consistorios de las grandes ciudades. Con un grado de fiabilidad mayor (sólo un 6,9% no saben o no contestan), los ciudadanos de Valencia-capital votarán, en su absoluta mayoría (un 51,2%) por el PSOE, que obtendrá, en este caso, 21 o 22 concejales. El alcalde será pues, de nuevo, Ricard Pérez Casado,

La segunda fuerza municipal será también AP-PDP-UL, con un 17% y 7 u 8 concejales; seguida del Partido Comunista, que acumulará un 11% de los votos emitidos y colocará así a 4 o 5 regidores en el consistorio de la capital del Turia, contra los 6 de los comicios de 1979.

La fuerza centrista, que en las anteriores municipales había rozado la mitad de los votos, con 14 concejales, quedará dispersada probablemente entre AP y la lista socialista.

En Alicante, con un total de un 22,2% de electores que "no saben, no contestan", el consistorio contará con una abrumadora mayoría socialista. Su alcalde será el socialista José Luis Lassaletta. El PSOE, con una expectativa de voto del 55%, obtendrá de 21 a 23 concejales (en 1979 logró 13), seguido a mucha distancia por los fraguistas, que llegarán al 13,1%, lo que les supondrá de 5 a 6 concejales, bastantes menos de los 10 que en el anterior consistorio democrático ostentó la Unión de Centro Democrático. El Partido Comunista, que desde 1979 tenía cuatro concejales, los perderá en esta ocasión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de mayo de 1983