Casarse por lo civil
Contraje matrimonio civil en octubre de 1981, en el desastrado Registro Civil de Congreso, del paseo del Prado, 30, de Madrid. Ayer asistí en el mismo registro a una boda civil, y pude observar con indignación que siguen estando a la entrada del juzgado dos hermosos cubos de basura metálicos; que las escaleras están igualmente sucias, más que hace año y medio, y que el interior del juzgado, la sala de espera, sigue siendo desalentadora. Menos mal que uno lleva bien claro lo que va a hacer allí. No somos descastados los que hemos elegido celebrar nuestra boda de una forma laica. Por ello, entiendo que hay que exigirle a la Administración la adecuación de esta ceremonia, tan hermosa como la religiosa. La frialdad del acto, porque realmente lo es, se cubre con el cariño y la emoción de las personas que acompañan a los contrayentes, pero del entorno, ¿quién se ocupa? /
Archivado En
- Opinión
- Organismos judiciales
- Atención ciudadano
- Juzgados
- Ayuntamientos
- Funcionarios
- Trámites administración
- Limpieza urbana
- Madrid
- Función pública
- Administración local
- Familia
- Poder judicial
- Comunidad de Madrid
- Gobierno
- Administración Estado
- Equipamiento urbano
- España
- Política
- Administración pública
- Urbanismo
- Sociedad
- Justicia
- Tribunales


























































