Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

"En el Gobierno, yo estoy de oyente", declara el vicepresidente del Ejecutivo

"Yo no tengo ningún área concreta de responsabilidad. En el Gobierno, yo estoy de oyente", declaró ayer el vicepresidente del Ejecutivo, Alfonso Guerra, en el curso de un desayuno con periodistas. Respecto al mal ambiente hacia el Gabinete que se registra en los últimos días, Guerra dijo: "No sé de qué se quejan. Hemos entrado en el Gobierno con cierta mesura, sin arrogancia ni ampulosidad, sin amenazas de que ha cambiado la tortilla. No estamos insultando a los que podrían merecerse más de un insulto". Guerra negó también la existencia de una política de control informativo por parte del Gobierno.

El vicepresidente, después de señalarlas dificultades del mundo de la información para adaptarse a la democracia, más por parte de las empresas quede los profesionales, concluyó diciendo que los periódicos deberían potenciar la información y reducir la opinión, y que, en todo caso, ésta debería ir siempre firmada "¿Qué son esos editoriales", se preguntó, "que parecen epistolarios matinales, y que simulan ser la opinión de todo el periódico cuando es solamente la de tres personajes?"Negó que haya una política de control informativo del Gobierno sino, en todo caso, "un desmadre informativo. Este es un país en el que cualquiera que sabe algo lo cuenta. ¿A quién le puede extrañar que se intente coordinar la información del Gobierno? Eso no tiene nada que ver con un control tipo censura".

Para Guerra, la "situación herededa" queda reflejada en la inexistencia de la Administración del Estado. "Más que reformar", dijo, "está todo por hacer. El Ejecutivo no tiene ningún tipo de control que le asegure que las decisiones tomadas pueden cumplirse". Aseguró también el vicepresidente del Gobierno que "el poder político no está prisionero del económico" y que "el Gobierno está desactivando zonas de poder no político". En cuanto a la política de Defensa, afirmó: "Nos está saliendo bordado. Hacemos una política de acercamiento, ausente de prejuicios".

Negó Alfonso Guerra que haya existido un pulso al Gobierno. "Habrá personas", matizó, "que hayan querido comprobar la trascendencia del cambio de Gobierno, pero no han obtenido ningún resultado positivo". En cuanto a la situación en el País Vasco consideró "innegociables" cuestiones como la independencia, la amnistía y la salida de las fuerzas de orden público. Sobre el aborto, afirmó: "no creo que sea el problema más urgente del país".

Más información en página 46

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de enero de 1983

Más información

  • Guerra negó que haya una política de control informativo por parte del Gabinete