Pujol, un presidente en precario
El Gobierno minoritario del presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, se encuentra, desde hace meses, en una precaria situación política, que arranca de la abrumadora victoria socialista en Cataluña y en el resto de España. Las dificultades por conseguir una mayoría parlamentaria estable en la Cámara catalana paralizan, en la práctica, la actividad de un Gobierno monocolor abrumado por las críticas de socialistas, comunistas y, en menor grado, los suaristas, y salpicado por el asunto de la Banca Catalana, grupo financiero del que Jordi Pujol fue cabeza visible.Pujol quiere continuar el año que le resta de mandato al frente de la Generalitat con la escasa mayoría numérica que le ofrecen los diputados autonómicos de Esquerra Republicana (ERC) y Centristes de Catalunya-UCD. Esta fórmula ha sido duramente censurada por la oposición, que aduce que Pujol intenta apoyarse en una mayoría ficticia, ya que las últimas elecciones legislativas situaron a los centristas catalanes como partido extraparlamentario, y Esquerra Republicana superó con dificultades el listón del 3% para obtener sólo un escaño en el Congreso de los Diputados.
Pese a las críticas, los socialistas catalanes no se plantean, en estos momentos, el promover una moción de censura contra el presidente Pujol. La estrategia del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) pasa únicamente por el desgaste progresivo del Gobierno de la Generalitat. Los comunistas ya presentaron una moción de censura a Pujol el pasado septiembre y no pueden promover otra durante esta legislatura.


























































