El artículo de Umbral
En el artículo de Francisco Umbral, que cual Ulises mesetario se asoma al Mediterráneo y nos muestra los efectos de su resaca navideña, no se ve claramente a qué responde su acometida a Pujol. Sabíamos que Umbral no alardea precisamente de escrúpulos éticos cuando se trata de manejar hábilmente la pluma, tampoco es su fuerte el rigor intélectual cuando se trata de analizar cuestiones que exigen un cierto conocimiento de los datos disponibles, pero es que, además, en este caso ha perdido incluso su habitual gracejo literario. La pregunta se hace inevitable: ¿hay alguien dispuesto a agradecerle estos servicios prestados? Nos sorprende además con la adulación más simplona, y así, como quien no dice la cosa, lanza unas florecillas a lo que él conoce de la crema intelectual catalana en sus "continuas incursiones a Barcelona y algunos pueblos de la costa". ¿Intenta, por si acaso, protegerse de quienes, como pensadores, podrían enseñarle el oficio?Vamos a suponer que ha sido un devaneo momentáneo o que, en todo caso, sus propósitos ya se habrán cumplido y que de ahora en adelante nos vaya a dejar tranquilos. Los ciudadanos de Cataluña seguiremos resolviendo nuestras cuestiones sin esperar la lucidez de quien, de vez en cuando, se sientre atraído por el canto de las sirenas mediterráneas./


























































