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El fiscal pide cadena perpetua para 34 acusados del asesinato de Moro

El fiscal general italiano, Nicolo Amato, ha solicitado la pena de cadena perpetua, la máxima pena que existe en Italia, para 34 de los 61 miembros de las Brigadas Rojas inculpados en el secuestro y posterior asesinato del ex presidente de la Democracia Cristiana italiana Aldo Moro.El proceso comenzó el pasado 21 de abril, y a los 61 inculpados se les acusó de diecisiete homicidios, cometidos entre 1978 y 1980, entre ellos, el del líder democristiano Aldo Moro.

Entre los 34 condenados a cadena perpetua se encuentran Mario Moretti, considerado como el organizador del secuestro de Moro, y Prospero Gallinari, a quien se considera el ejecutor del dirigente de la Democracia Cristiana. Ambos son jefes históricos de las Brigadas Rojas.

El procurador Nicolo Amato ha solicitado una pena suplementaria de treinta años de prisión y la cantidad de nueve millones de liras (unas 800.000 pesetas) contra veintisiete de los condenados a cadena perpetua. Esto evitaría que los condenados se puedan beneficiar de una reducción de pena por buena conducta u otro motivo. Contra los siete restantes ha sido solicitada, igualmente, una pena suplementaria de veinte años de prisión.

El procurador ha pedido veintiocho años para otros diecinueve inculpados.

Para los seis arrepentidos, entre ellos Patrizio Peci y Antonio Savasta, el procurador Nicolo Amato ha pedido la plena aplicación de la ley de reducción de pena. De esta manera, ha solicitado veinte años contra Savasta y seis meses contra Peci, el arrepentido más conocido en Italia, al que sólo se acusa de tenencia y uso ilegítimo de armas.

Aldo Moro, el dirigente de la Democracia Cristiana más decidido a un entendimiento con el Partido Comunista Italiano, fue secuestrado en Roma por las Brigadas Rojas el 16 de marzo de 1976. Los secuestradores exigieron la libertad de sus líderes, que estaban siendo sometidos a juicio en Turín, a cambio de la vida del presidente democristiano. El propio Moro escribió una carta pidiendo que se aceptasen estas condiciones. Sin embargo, todos los parlamentarios, a excepción del socialista Craxi, se negaron.

El 5 de mayo de 1976 las Brigadas Rojas anunciaron, a través de su comunicado número nueve, su decisión de ejecutar a Moro. Su cuerpo ametrallado fue descubierto cuatro días más tarde en el centro de Roma, en el interior del maletero de un coche.

La investigación sobre el caso ha provocado la aparición en escena de los arrepentidos de las Brigadas Rojas, gracias a cuya colaboración la policía italiana ha conseguido la práctica desarticulación del grupo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de diciembre de 1982