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Crítica:El cine en la pequeña pantalla

Ford blando

Tres filmes interesantes en el fin de semana. El histórico Don Quijote de Pabst es una reliquia del paso del expresionismo alemán al naturalismo. Cuna de héroes, filme menor de Ford, tiene secuencias con el sello de su autor. Y Cortina rasgada, primera obra de la etapa final de Hitchcock, cuenta con una de las secuencias violentas mejor disefíadas del gran cineasta, además de algunas claves para entender su cine de ancianidad.

Circula todavía un juicio de tipo ideológico -y, por consiguiente, en cuanto referido a un artista,m superficial- que sitúa a John Ford entre los campeones del conservadurismo norteamericano. Hizo Ford, en efecto, películas de halago nacionalista -como esta Cuna de héroes, de 1955-, pero convendría, antes de sacar conclusiones precipitadas, preguntarse por qué éstas son precisamente sus peores películas y por qué junto a ellas hay otras que nada, tienen de halagüeño para el reaccionarismo militante de aquel país, y que son precisamente las mejores.Ford era un cineasta sin demasiadas preocupaciones políticas -sólo las indispensables -para un ferviente militante de la morriña irlandesa de sus antepasados- que hizo filmes sobre asuntos históricos con su cara y su cruz.

Cuna de héroes se emite hoy a las 16

05 por la primera cadena.

Junto a la apología militarista de o Grande, que no el su timbre de gloria, firmó alegatos muy duros contra el militarismo norteamericano en Fort Apache, que sí es una gloria del cine.

Es para pensarlo. Cuna de héroes es un filme de la cruz de Ford, flojo, aunque tiene algunas excelentes escenas de estilo irlandés, y complaciente. Puede verse, pero sin demasiado entusiasmo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de noviembre de 1982

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