El Ayuntamiento de Cádiz construirá un cementerio sobre una isla artificial

No se trata tanto de que el equipo técnico encargado de elaborar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Cádiz haya querido homenajear al poeta Paul Valery como de que su propuesta de construir, en una isla artificial a las puertas de la ciudad, un cenmenterio marino es el producto de una urgente necesidad, ya que el actual cementerio gaditano, asfixiado en el interior del casco urbano, dentro de poco tiempo podrá poner el letrero de completo. Este proyecto de construir un cementerio marino en Cádiz tiene su referencia directa en la memoria del cementerio veneciano de San Michele.

Entre otros problemas que plantea para la ciudad de Cádiz su infraestructura de servicios, el del cementerio ha adquirido el carácter de urgente, ya que, según los estudios encargados por el equipo de Gobierno municipal, el cementerio existente podrá cumplir con su cometido hasta el año 1987, fecha en la que los cálculos más optimistas señalan su completo abarrotamiento.

Alta densidad

A este problema de falta de plazas se añade la ubicación y las características del cementerio actual, ya centenario, por otra parte, y que anecdóticamente cuenta con su santo particular, su Don Rosendo curalotodo, producto de la credulidad popular. El cementerio gaditano se encuentra situado en pleno casco urbano, rodeado de edificaciones, en una zona en la que además se da una alta densidad de población.Por si esto fuera poco, a esta situación hay que añadir las propias características del cementerio, en el que -dadas las condiciones geológicas de los terrenos donde se asienta- apenas se han podido efectuar enterramientos, lo que ha obligado a la construcción de auténticas colmenas de nichos, que han convertido el interior de este cementerio en un lugar agobiante.

Ante esta situación, el equipo de Gobierno municipal -integrado por socialistas, comunistas y andalucistas- tomó la decisión de trasladar el cementerio actual a otro lugar. Un plan a largo plazo-de diez a quince años- que, por otra parte, facilitará suelo municipal al Ayuntamiento gaditano; solución nada desdeñable si se tiene en cuenta que Cádiz está llegando a los límites de su capacidad de crecimiento urbano.

Esta última causa viene a plantear un nuevo problema a la hora de pensar en el nuevo emplazamiento del cementerio. El equipo del plan de ordenación planteó en su día el estudio de dos posibles alternativas para el nuevo emplazamiento, ateniéndose a buscar una fórmula de un cementerio mancomunado con otras localidades de la bahía gaditana -caso de San Fernando y de Puerto Real-, alternativas que, tras el preceptivo estudio técnico, fueron desechadas por un conjunto de motivaciones que abarcaron desde el coste económico -pasando por las agresiones ecológicas a las zonas húmedas de la bahía- hasta ciertos particularismos políticos de esta zona.

La propuesta adoptada finalmente por el equipo del plan ha sido la construcción en el flanco sur de la ciudad de una isla axtificial sobre rellenos, en la que: iría ubicado un cementerio marino. Una idea original diseñada por el arquitecto y urbanista Eduardo Mangada, que ha sido asumida unánimemente por todo el colectivo redactor del PGOU, puesta ahora a información pública conjuntamente con otros documentos -del avance del plan.

El proyecto consistiría en efectuar un relleno en la zona donde la ciudad se comunica con tierra firme a través de un istmo. Una zona que, como señala la propuesta, se encuentra bastante deteriorada a nivel urbanístico y en dondeya se han efectuado con anterioridad una serie de rellenos que actualmente permanecen inacabados.

Este nuevo cementerio marino se concibe como una plataforma rectangular de doscientos por cuatrocientos metros, rodeada por unas murallas de piedra, a la manera de los bastiones tradicionales que definen la tipología exterior de esta ciudad milenaria. La isla. artificial que se formaría estaría unida a tierra por un paseo, tratado igualmente como una muralla y adornado con árboles.

Desde un punto de vista ecológico, esta isla artificial eliminaría el carácter de fondo de saco que este rincón de la bahía de Cádiz tiene actualmente, dominado por aguas cenagosas, al prever la construcción de un canal que transforme las aguas empantanadas en aguas vivas.

Por otra parte, con este proyecto el equipo del PGOU estima que la inversión necesaria para la red viaria de acceso se reduce ostensiblemente con respecto a otras soluciones apuntadas anteriormente.

El proyecto de cementerio marino para Cádiz lo concibe como un cementerio arquitectónico, cuyas sepulturas serían nichos agrupados en peines, que adquieren el carácter de pequeños edificios. Todo esto, rodeado de un sistema de arbolado y por las instalaciones complementarias, como son la sala de duelos, el horno crematorio o la sala de autopsias.

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