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El INI, Alcan y Pechiney negocian en Londres con sus acreedores las deudas internacionales de Aluminio Español

El Instituto Nacional de Industria (INI), la multinacional canadiense Alcan y el grupo estatal francés Pechiney Ugine KuhImann (PUK), principales accionistas del grupo Aluminio-Alúmina Española, negociaban ayer en Londres con sus acreedores internacionales la situación creada tras la presentación el pasado sábado de un expediente de suspensión de pagos de las dos sociedades. La reunión de Londres es preceptiva después del previo default (no pago) de un crédito internacional de doscientos millones de dólares concedido al grupo industrial español, aunque algunas fuentes indicaban ayer que esta negociación podría dar paso a una refinanciación en firme de las deudas internacionales del grupo.

La renegociación de las deudas internacionales de Aluminio Español, concretamente del crédito de doscientos millones de dólares, se presentaba ayer como la principal vía para evitar la aceleración (ejecución) del crédito y para impedir la probable suspensión de pagos de Aluminios de Galicia (ALUGASA).Esta fue, al menos, la aparente sugerencia que hizo ayer Antonio Barrera de Irimo, presidente de Aluminio de Galicia, (ALUGASA), socio minoritario de Aluminio Español, cuando manifestó, en sus primeras declaraciones públicas, que consideraba "impensable" la aceleración, por parte de los acreedores, del citado crédito. La aceleración del préstamo es un trámite automático comtemplado en la claúsula de salvaguardia del mismo del cash defficiency agreement) y que autoriza al banco agente, el Royal Bank of Canadá-Orión Bank, a reclamar la totalidad del principal y los intereses devengados a los dos avalistas del mismo, ENDASA y ALUGASA.

Después que el INI, socio maoritario de ENDASA, manifestara la semana pasada su intención de cumplir los compromisos que le corresponden a través de dicha sociedad en la citada operación internacional, el presidente de ALUGASA confirmaba a su vez la voluntad de esta sociedad, donde es mayoritaria (67%) el grupo francés Pechiney, de hacer frente a los compromisos procentuales que le corresponden como avalista. Estos comprommisos se elevan a unos noventa millones de dólares (11.000 millones de pesetas), aunque las deudas totales avaladas por ALUGASA en Aluminio pueden totalizar 16.000 millones de pesetas, si se le incluye costes de materia prima no abonados.

Algunas interpretaciones de esta situación habían dado lugar a la impresión generalizada de que ALUGASA, ante la imposibilidad por ella sola de hacer frente a estas deudas avaladas, podría presentar suspensión de pagos. Esta posibilidad se presenta ahora como bastante difícil a menos que el grupo francés Pechiney decida no apoyar a su subsidaria española en sus compromisos internacionales.

Por otro lado, el presidente de ALUGASA se decidió ayer a romper el silencio que tanto esta sociedad como el grupo estatal francés Pechiney habían mantenido a lo largo de los últimos días. Antonio Barrera de Irimo, tras una reunión del consejo de administración de ALUGASA, dio una explicación de la posición de la sociedad que preside en los problemas de Aluminio Español, pero su justificación quizá fue insuficiente para aclarar todas las circunstancias que rodearon y rodean a esta empresa y su filial, tanto en el momento de su nacimiento como en los problemas que atraviesa desde hace más de dos años.

Barrera de Irimo justificó la decisión de ALUGASA de no acudir a la ampliación de 19.000 millones de pesetas propuesta por ENDASA, socio mayoritario en el grupo, por considerar que estas dos sociedades no son rentables sin un nuevo y previo planteamiento industrial y gerencial, labor que no les corresponde ejecutar como socio minoritario. Confirmó la existencia de una oferta de venta al INI de las acciones de ALUGASA en Alumninio. Negó que esta oferta se extienda a la propia ALUGASA. Ratificó la firme intención de Pechiney-ALUGASA de no aportar ni un duro más en la financiación de las pérdidas de las dos empresas y vino a decir que éstas pérdidas (que ascendieron a 8.000 millones en el ejercicio 1981) serán endémicas en el mercado mundial de aluminio, donde los precios de la alúmina y los del alumnio son la mitad de los interiores españoles.

Pero el presidente no aclaró, en ningún momento, cómo y cuándo va a responder ALUGASA de la parte proporcional en el crédito vencido de doscientos millones de dólares, con la excepción de señalar que ante una "impensable aceleración" del eurocrédito quedaba abierta una negociación previa con los bancos. Tampoco le dio importancia excesiva a los problemas que la actitud de ALUGASA ha generado en Aluminio, aunque dijo que la suspensión de pagos del grupo no era responsabilidad de su accionista minoritario, donde carece de capacidad, de gestión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de octubre de 1982

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