Los empresarios privados rechazan el plan del INI sobre los astilleros de Gijón

El Instituto Nacional de Industria (INI) pretende tener una participación inferior a la de cualquier otra empresa a lo largo del tiempo en el holding resultante de la fusión de los astilleros de la bahía de Gijón, pese a que su factoría (Constructora Gijonesa) tiene aproximadamente el 40% de la plantilla total. Esta propuesta ha sido rechazada por los empresarios privados.

En la reunión celebrada en la Consejería Regional de Industria, en Oviedo, los representantes de los astilleros (Constructora Gijonesa, Cantábrico y Riera, Marítima del Musel y Duro-Felguera), UGT, CC OO, y los consejeros de Industria y Trabajo del Gobierno autonómico, y el diputado socialista Pedro de Silva, se llegó al convencimiento de que la supervivencia de este subsector en Asturias exige la fusión de las cuatro empresas en una sola unidad que habría de presentar un plan conjunto de reestructuración para acogerse a los beneficios del Estado.En caso contrario, argumentan los técnicos, cada astillero debería elaborar su propio plan de reconversión, lo que supondría, por lo pronto, un aumento de la producción que iría en contra de la caída de la demanda en el mercado y de los propios objetivos de la reestructuración del sector.

Las escasas diferencias surgidas en el punto de partida, es decir, la necesidad de fusionar las actuales instalaciones de la bahía gijonesa, se multiplicaron en el momento de discutir la participación de cada una de las empresas en la sociedad resultante. Los privados reaccionaron con indignación ante la propuesta del INI de tener la presencia más minoritaria de todos, lo que implicaría, por otra parte, en opinión de aquéllos, una compensación al Instituto por la cesión de sus activos al holding. Los privados quieren una participación en función de la plantilla de cada sociedad.

Ante las divergencias aparecidas en la reunión de Oviedo, el consejero de Trabajo, el socialista Emilio Barbón solicitó de cada empresa la elaboración de su propia propuesta para constituir la nueva sociedad.

El proyecto de fusión encuentra también obstáculos entre los trabajadores de Construcción Gijonesa, que podrían perder su condición de miembros de una plantilla del INI para quedar ligados laboralmente a una empresa privada. CC OO ha defendido al respecto la toma de una participación mayoritaria por parte del Instituto en el holding, alegando que en caso contrario se trataría de una privatización de Constructora Gijonesa. La actitud de UGT ha sido, sin embargo, más flexible.

Los empresarios habrán de presentar este mes sus planes para acogerse a los beneficios estatales de la reestructuración del sector.

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