Cartas al director
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Contra Lemóniz

Con inusitada rapidez, EL PAIS del domingo 27 lanza su editorial sobre el trágico suceso de Rentería. No queremos ni debemos opinar sobre ese oscuro y sangriento acontecimiento. Sí queremos, sin embargo, clarificar su intento de manipulación y tergiversación, estrategia amoral y deleznable, ya repetida en torno a Lemóniz en anteriores ocasiones. Nos repugna que, precisamente EL PAIS, capitanee la maniobra, cuando antes era Deía, con los de siempre, la vanguardia de tales sucias estratagemas. No en vano Deia transcribe el susodicho editorial, convenientemente arreglado, el 29 de junio.Pues bien, queremos recordarle a EL PAIS, excesivamente proclive a olvidar la historia de Lemóniz, que la oposición de amplios sectores de Euskadi a este proyecto nuclear se ha llevado, desde el origen, por estamentos populares, utilizando todos los instrumentos imaginables que el establishmen permite. En Euskadi, al menos, a nadie ha pillado de: sorpresa el que, tras tantos años de multitudinarias acciones en todos los campos y de agotar las vías jurídicoadministrativas, el problema haya llegado a plantearse hoy en los términos en que está. Se equivoca de lleno si piensa que "cada vez resulta más difícil criticar el emplazamiento y la puesta en marcha de Lemóniz...". Todo lo contrario: cada vez está más claro para nuestro pueblo que Lemóniz no debe funcionar jamás. La violencia que hoy envuelve al proyecto se ha gestado irresponsable, e incluso sibilinamente, tras actitudes como las mantenidas desde hace ínuchos años por Iberduero, SA, la Administración central y el PNV e instituciones vascas. Estamos cansados de repetirlo y demostrarlo.- Repasen sus archivos y, si no, léanse los detallados informes y escritos que los organismos populares, en lucha contra la imposición por la razón de la fuerza del odiado proyecto de Lemóniz, llevan años publicando y predicando. Cebarse en la monstruosidad de ciertos sucesos para intentar desautorizar, vaciar de contenido o criminalizar la razonada y cada vez más sólida oposición a Lemóniz es inmoral e impropio de un diario que intenta ser vanguardia de una Prensa libre y democrática, además de un esfuerzo totalmente valdío, con resultados muy contrarios a los pretendidos. El problema de conciencia a que aluden sería más propio y razonable que se lo plantearan ustedes; quizá tengan muchos más motivos para ello. / en nombre de la Comisión de Defensa de una Costa Vasca No Nuclear.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 04 de julio de 1982.

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