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Juan Alcorta: "Las amenazas de ETA no han influido en mi jubilación a los 61 años"

"Un año antes de recibir las amenazas de ETA exigiéndome el impuesto revolucionario, yo había decidido jubilarme cuando cumpliera los sesenta años. El año pasado los cumplí, y por eso he anunciado ante la Junta de Accionistas mi jubilación como presidente de Koipe y Savin. Las amenazas de ETA no han influido, por tanto, en mi decisión de cesar en ambos cargos, como tampoco me iban a obligar a trabajar toda mi vida", nos ha declarado Juan Alcorta Maíz, el primer empresario vasco que se negó públicamente a a pagar el impuesto revolucionario exigido por ETA.

Alcorta se despidió del millar de accionistas que asistieron a la junta celebrada el sábado en San Sebastián como presidente de Savin y Koipe, tras haber permanecido durante veinticuatro y veintiocho años, respectivamente, al frente de la gestión de estas empresas. El fundador de la empresa líder del sector fue nombrado por unanimidad presidente honorario de Savin. Los representantes de los detallistas de alimentación de Guipúzcoa, agrupados en SECUC, propusieron con éxito, y en una atmósfera de simpatía y solidaridad, la realización de un homenaje popular al conocído empresario, a quien se le entregará en dicho acto una chapela simbólica de "campeón de la promoción de empresas", informa José Luis Barbería desde San Sebastián. Para la organización del homenaje se ha designado una comisión formada por accionistas y trabajadores.El jubilado es hombre de acción, sencillo y campechano, enérgico y vitalista, y aún dedicará un porcentaje de su actividad a las empresas que creó, hace mas de veinte años, partiendo prácticamente de cero. En 1954, Juan Alcorta, presidente del gremio provincial de almacenistas de aceites, consiguió convencer a trece familias guipuzcoanas, incluida la suya, de la necesidad de cerrar sus pequeños negocios para fundar una sociedad que controlara el mercado aceitero de la provincia. Koipe comenzó con diez millones de pesetas de capital, para convertirse en líder del sector, tras acudir a Bolsa y reunir a más de 4.000 accionistas y asociarse con la firma francesa Lesieur, propietaria de Salgado. La misma experiencia y con semejante éxito la repitió Alcorta en el mercado de los vinos, al crear la marca Savin, líder del sector, que controla el 40% de este mercado.

"Mi despedida no es ninguna novedad", insiste este empresario corpulento, "ya que la decidí y la comuniqué a los correspondientes Consejos de Administración antes de recibir las amenazas de ETA". "Tampoco pienso abandonar el País Vasco; voy a seguir viviendo aquí toda mi vida, disfrutando ahora de mi jubilación, pues llevo trabajando más de cuarenta años".

Durante su emotivo discurso de despedida ante los accionistas, Alcorta dedicó palabras de gratitud a los trabajadores que le permitieron no tener ningún conflicto laboral en los veintiocho años que llevaba al frente de ellos. "Estoy más orgulloso de esto que de las cifras", manifestó, "y estos veintiocho años no me han dejado, por ello, trauma ni tristeza, sino serenidad y satisfacción". Hizo también un llamamiento a la necesidad de revalorizar y revitalizar la figura del empresario, atacado y desacreditado indiscriminadamente, para poder sacar al país de la penuria y de la tristeza en que se encuentra.

Savín alcanzó unas ventas de 6.595 millones de pesetas, con aumento del 5% respecto al año anterior. El grupo de la sociedad, incluido en las sociedades participadas, alcanzó unas ventas de 9.532 millones, con aumento del 9% en relación a 1980. Con estas ventas se lograron 313 millones de beneficios en Savin y 107 en el grupo. Los fondos propios ascienden a 3.061 millones. En Koipe, las ventas alcanzaron los 17.150 millones, con aumento del 37% en relación al año anterior. También Savin consolida su liderazgo, con 150 millones de litros envasados en 1981.

La facturación anual del grupo Coipe-Salgado, sumada a las ventas de las sociedades participadas, entre las que se encuentran Huersa, Ingranasa, y Kelsa, se sitúa en 35.000 millones. Los beneficios alcanzados por Koipe -405 millones, en base a 17.154 millones de ventas- representan un 8,5% de los fondos propios de la sociedad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de junio de 1982

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