Errores de idioma
Como lector asiduo de su periódico e identificado con su línea, me ha agradado apreciar en la redacción de éste el propósito de emplear un castellano lo más riguroso posible, afán expresado en -por ejemplo, e independientemente de la opinión que pueda merecer su aplicación- el llamado Libro de estilo.
Sin embargo, desde el comienzo, y con una asiduidad notable, se deslizan diariamente en las páginas del diario incorrecciones presumiblemente imputables a la redacción de las noticias y no a la confección técnica del rotativo. Algunos de estos fallos idiomáticos surgen aisladamente y no reaparecen; otros, por el contrario, se aferran al error con una tenacidad de pariente gorrón o de sablista profesional. Cierto número de ellos consiste en frases como estrenar nuevo o volver a repetir. Otros se refieren a palabras comúnmente mal escritas o pronunciadas (verbigracia: preveer).
Ultimamente llama la atención la contumaz manía de equiparar el significado de los verbos atracar y fondear (sempiternamente utilizado este último en los pies de foto cuando un barco se encuentra con su costado pegado al muelle y no surto en las aguas portuarias o de la bahía, alejadas del mencionado muelle) y la de equivocar los de infringir e infligir. Como usted sin duda no desconoce, se infringe la ley y se inflige una derrota al enemigo. Por favor, apliquen especialmente la diferencia cuando confeccionen las informaciones sobre la guerra de las Malvinas. /


























































