'Nunca dos veces de la misma forma'

Vladimir Horowitz, "el más grande de los pianistas vivos o muertos", según la opinión -compartida un¡versalmente- del crítico Neville Cardus, nació en la ciudad ucraniana de Kiev, en 1904, y cursó estudios en su ciudad natal, donde a los nueve años ya tocó para Scriabin. En el año 1920 dió su primer concierto en Jarkov; prosiguió sus estudios bajo la dirección de Félix Blumenfeld. En Francia obtuvo, en 1926, lo que él ha calificado como "su éxito más grande". Debutó en América en 1928 con la Orquesta Sinfónica Filarmónica de Nueva York, y se establece en Estados Unidos, aunque continúa sus giras hasta 1936, cuando la enfermedad le obliga a una pausa de dos años. En 1933 había contraído matrimonio con Wanda Toscanini, hija del célebre compositor y director de orquesta. Entre 1953 y 1965 dejó de actuar para el público y su actividad se redujo a la grabación. En mayo de este último año reapareció en el Carnegie Hall, de Nueva York, en una actuación recordada como memorable. Horowitz, hombre de carácter afable y sencillo, declaró en cierta ocasión a un periodista: "Jamás toco dos veces de la misma forma. No me gusta que se toque una nota como si fuera una máquina de escribir".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0031, 31 de mayo de 1982.