Theatre of Hate confusos y trascendentes
El Teatro del Odio -traducción, como se ve, de Theatre of Hate- estuvo hace poco en Madrid. Viernes y sábado, días mayoritarios. El Rock-Ola estaba lleno de casi todas las alegres presencias del pop madrileño, había interés, pregunta, expectación...Theatre of Hate es un grupo, por lo menos, polémico. Su disco He who dares wins (El que se atreve gana) aparecía, según la revista Melody Maker, "en un mundo de futurismo reaccionario, de anti-rockismo conservador y funky blanco y anémico. TOH destrozan todo como una bala en una tienda de porcelanas".
New Musical Express decía: "No sabemos quién tiene la cara, el rostro de editar este sonido vomitivo y pretender que la gente pague por él". Y Sounds: "Esto es rock progresivo... iTOH son verdaderamente hippiesf', a lo que Record Mirror contestaba afirmando que: "El grupo más básicamente punk de Londres, que combina ritmos incendiarios junto a política confusa".
Visto lo cual, cualquier opinión más será añadir leña al caos. En concierto, Theatre of Hate parecen punkies. Carecen de elegancia para ser verdaderamente siniestros. De hecho, casi todo su recurso atemorizador es un grito ululante y desgarrado. Las canciones son mínimas, pero hacen bailar, y no de forma ñoña.
De cuando en cuando, un saxo de grandes trucos metía convenientes riffs, que facilitaba la confusión, porque iba estando muy claro que Theatre of Hate son una mezcla de influencias (Ultravox, Joy Division, Spandau Ballrt, Killing Joke, Roxy Music, Doors) encomendadas más a cada uno de los diferentes instrumentos que integradas como un todo en el grupo.
Por lo demás, estaban muy bien y hacían pasar el rato. Me gustaron más The Act, eran menos confusos.


























































