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Tribuna:TRIBUNA LIBRE

El Estatuto valenciano: nacionalismo contra regionalismo

El contenido del Estatuto de Autonomía valenciano, que fue recientemente remitido desde el pleno del Congreso de los Diputados a la Comisión, está provocando un enconado enfrentamiento entre los diferentes grupos políticos implantados en aquella región. Este artículo, escrito en réplica a otro publicado en estas páginas, contribuye, por contraste, a ofrecer una idea de los importantes disentimientos.

El pasado día 11 se publicaba en estas mismas páginas un artículo titulado "El Estatuto valenciano de UCD y la farsa", firmado por Andréu Alfaro (escultor), por Josep Renau (pintor), por Vicent Andrés Estellés (escrítor) y por Eliscu Climent (editor,y secretario de Acció Cultural del País Valenciá).Del contenido del artículo, si lo recuerdan los lectores de EL PAIS, destacan dos cosas. La primera es que no exponen ni una sola idea sobre el Estatuto que postulan para Valencia, Castellón y Alicante. La segunda, que estaba plagado de ataques y de injurias personales, radicalmente opuestos a la ética democrática. En su opinión, tanto Fernando Abril como Manuel Brosett, hemos dimitido de nuestra condición de valencianos, hemos utilizado las presiones y los chantajes y somos la "reencarnación del caciquismo de la restauración". Manuel Broseta es, además, para ellos, "compañero de viaje del Partido Comunista de España en la Junta Democrática", y ha pasado, después, a "auxiliar de Martín Villa en armonizaciones y otras maniobras de enjuague".

De estas y otras afirmaciones, tan éticas como democráticas, nada queremos decir. Ahí está la conducta y la trayectoria de cada uno en la lucha por la democracia en España y por su posterior consolidación

El artículo en cuestión está plagado de afirmaciones inexactas, falsas y erróneas sobre los acontecimientos políticos valencianos de los últimos años y, especialmente, sobre las posiciones de UCD sobre la catalanidad o no de la lengua, sobre la composición de nuestra señera y sobre la denominación de nuestra comunidad. Pero eso no interesa ahora. Quizá otro día.

Lo que ahora interesa afirmar, desde nuestro respeto a los autores y a sus ideas, es resaltar nuestra total y absoluta disconformidad hacía sus planteamientos ideológicos y políticos y, muy especialmente, nuestra frontal oposición a su concepción sobre lo que es y lo que debe ser nuestra región en la España autonómica. Quizá si los autores de aquel artículo nos las hubieran expuesto, se hubieran podido ahorrar el insulto personal y hubieran ayudado a esclarecer el fondo del profundo problema que late en lo que ya podemos llamar "el caso valenciano".

¿Cuáles son las posiciones políticas de los autores del artículo? Las vamos a recordar con hechos concretos por ellos firmados. Desde ellos se comprende su proyecto para la autonomía valenciana y -por ende- para la autonomía para las regiones españolas. Y quede claro que nos disgusta recurrir a estos recuerdos, que por lo demás siguen vivos en ellos y en muchos que aún defienden la denominación "País Valenciano" para nuestra comunidad. En personas y en partidos políticos aún presentes y activos en Valencia. Los hechos son los siguientes:

1. Los cuatro firmantes del artículo que critica a UCD y a nosotros mismos, redactaron y firmaron al inicio de la reivindicación autonómica valenciana un manifiesto, cuyos párrafos más significativos literalmente transcribo de] catalán que ellos utilizan:

"Nosotros, ciudadanos del País Valenciano, conscientes de pertenecer con el Principado (o sea, Cataluña) la Cataluña Norte (o sea, su parte francesa) y las islas Baleares a una misma comunidad nacional, que no disfruta de los derechos que como a tal le corresponden".

"Queremos el Estatuto de Autonomía para el País Valenciano y también para cada uno de los otros países catalanes, como primer paso hacia la propia autodeterminación".

"Reclamamos la Federación, el futuro, del País Valenciano, las islas (Baleares) y el Principado (Cataluña), cuando sus pueblos así lo aprueben mayoritariamente. En consecuencia, exigimos que en las leyes constitucionales democráticas que se promulguen en el Estado es pañol se nos reconozca esta facultad. Desde ahora impugnamos su carácter democrático si estas y las otras reivindicaciones nuestras no son admitidas".

El escrito contiene, además, varias invocaciones a la opresión nacional (de España sobre los països catalans) y sobre el derecho de autodeterminación.

Su proyecto autonómico para la región o Reino de Valencia descansa, pues, sobre los siguientes ejes: somos el País Valenciano, es decir, un país catalán; somos una parte de los paysos catalans; los catalanes, los valencianos y los baleares somos una misma comunidad nacional "oprimida" por España; es indispensable la Federación de los tres países catalanes y, además, no aceptarán las leyes constitucionales (la Constitución) que si no recoge estos postulados ¡desde ese momento! impugnan.

¿Es de extrañar que desde ese proyecto critiquen el Estatuto de Autonomía postulado por UCD y nos ataquen e injurien personalmente?

Sería curioso que EL PAIS reprodujera la lista de firmantes individuales y de partidos politícos que lo suscribieron. Así entendería mejor el fondo del pleito valenciano entre las denominaciones "País Valenciano" e histórico "Reino de Valencia" y el enfrentamiento entre UCD, los partidos de izquierdas y las minorías nacionalistas del Congreso de los Diputados.

2. Pero es que aún hay más. La firma y la adhesión de los autores del artículo que glosamos, están todos (menos la de Josep Renau) en un escrito de apoyo al primer congreso del PSAN (Partido Socialista de Liberación Nacional de los Países Catalanes), suscrito el 21 de marzo de 1978, con el eslogan de "Hacia el socialismo y la independencia de los países catalanes", cuya sede fue Valencia y Barcelona en abril de 1978. ¡Al mismo tiempo que se elaboraba la Constitución española!

En este manifiesto, de liberación nacional y de independencia de los países catalanes, se decía literalmente lo siguiente:

"Los firmantes, ciudadanos de los países catalanes, políticamente independientes, de acuerdo con nuestra tares por la libertad de nuestro pueblo, ante el primer congreso del PSAN, manifestamos:

Nuestro reconocimiento al PSAN por sus años de lucha por la liberación nacional, por el socialismo y por la unidad de los países catalanes.

Nuestra confianza en el hecho de que este primer congreso del PSAN, único partido nacional implantado en los países catalanes, representa un avance cualitativo del marxismo independentista en su lucha y en la ocupación de un espacio político de masas propio".

Los lectores de EL PAIS y todos los españoles entenderían también mejor el "caso valenciano" y el enfrentamiento entre "País Valenciano" y el histórico "Reino de Valencia", como denominación para nuestra comunidad, si conocieran estos hechos, estos documentos y quienes los firmaron.

Pero es que aún hay unas cosas que es necesario saber. Uno de los firmantes del artículo, cuyo trasfondo respondemos, es el secretario general de Acción Cultural del País Valenciano. Y es necesario, con todos los respetos, decir claramente que esta organización, entre otras actividades culturales, es la que organiza unas trovadas o aplecs a los que concurren en Valencia Letamendía, Xirinachs y Bernardet Devlin, en los que además de exigir la unidad de los países catalanes, se exige su "autodeterminación" y su "independencia"; se grita "ni Francia ni España, països catalans"; se canta el himno nacional catalán Els Segadors; se critica el himno regional valenciano, porque empieza diciendo "Para ofrendar nuevas glorias a España" y se afirma que "ser valenciano es una forma de ser catalán".

Sería importante saber y conocer todo esto para comprender el actual "caso valenciano" y el por qué de la profunda oposición del pueblo valenciano a la denominación "País Valenciano", porque identifican esta expresión con la intención disgregadora de algianos de considerarnos un país catalán que lucha por la "independencia" y la "autodeterminación" frente a España.

No parace conveniente seguir con más citas demostradas y demostrables de políticos valericianos y catalanes que ocupan posiciones preeminentes en la vidal política actual. No sólo de 1978, sino pronunciadas en 1980 y en 1982.

Pero sí queremos afirmar aliora -pendientes de demostrarlo más adelante-, que en el actual "caso valenciano" se enfrentan dos concepciones distintas, que se reflejan en la polémica popular y política de los símbolos en nuestro Estatuto de Autonomía.

Concepciones nacionalistas

Estas posiciones son una concepción nacionalista y que tiende también a poner las bases para afirmar en el futuro que la región valenciana es también una Nación, cuya vocación de futuro sería convertirse en un Estado. Y nosotros, en UCD, defendemos que el histórico "Reino de Valencia" es una región de España. Que tiende en el futuro a crear de Valencia una parte de los países catalanes, que unidos puedan "hablar de tú a Pdadrid e incluso ganarle", como aifirmaba uno de los líderes de la idea de los países catalanes. Que tiende a afirmar en el futuro que España es un Estado integrado por tina pluralidad de naciones.

Y eso nosotros, los atacados por el artículo que hoy contestamos, queremos clarificarlo y evitarlo a toda costa. Pero para ello, deseamos y pedimos el debate público. Ese debate que el pasado día 9 de marzo no fue posible en el Congreso de los Diputados, cuando sin debate se votó en contra de la constitucional e histórica denominación de "Reino de Valencia" para nuestra comunidad autónoma valenciana.

Si no todos los que defienden "País Valenciano" como denominación para nuestro Estatuto piensan así, es sin embargo necesario clarificar las posiciones que latían y aún laten en el fondo de ella.

Manuel Broseta es secretario de Estado para las Autonomías. Militante de UCD.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de marzo de 1982