Neutrales y no alineados buscan una salida a la CSCE

Los ocho países neutrales y no alineados presentes en la Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE) de Madrid están decididos a sacar la reunión de su estancamiento actual y ayer iniciaron conversaciones bilaterales, con España en primer lugar, para lograr un consenso entre occidentales y países del Este que posibilite la continuación, tras un aplazamiento de varios meses.Las conversaciones, que proseguirán durante todo el fin de semana, se llevan a cabo en el más estricto secreto por decisión de los países neutrales y no alineados.

El jefe de la delegación española, Javier Rupérez, comentó en la tarde de ayer, al término de la primera reunión bilateral, que sólo podía afirmar que el ambiente de la CSCE era más positivo.

El silencio informativo impuesto por el grupo de Estados que llevan la iniciativa de aunar posiciones (Suecia, Suiza, Austria, Finlandia, Malta, Chipre, San Marino y Yugoslavia) está sujeto a todo tipo de especulaciones. Parece lógico pensar que, dado el clima de distanciamiento total entre Occidente y el bloque soviético, los países mediadores no desean la más mínima interferencia que perjudique el difícil equilibrio para consensuar una prórroga aceptable por todas las partes.

De todas formas, el fin momentáneo de la Conferencia de Madrid es cuestión de al menos una semana más, a pesar de que los ocho Estados mediadores agilicen sus gestiones con los otros 27 países firmantes del Acta de Helsinki de hoy a la próxima sesión plenaria del miércoles, día 24.

Queda aún por dilucidar si, en caso de llegar a un aplazamiento, los trabajos se reanudarán sobre el documento neutral RM/39 en su redacción actual o habrá de comenzar nuevamente, ya que determinados países -no solamente occidentales- piensan que el documento debe ser revisado.

Como era previsible, la situación polaca y las últimas medidas represivas del régimen del general Wojciech JaruzeIski volvieron a estar presentes en los debates del plenario de ayer, donde norteamericanos, junto a alemanes occidentales y franceses, fueron contestados por los propios polacos, soviéticos, húngaros y alemanes orientales, siempre desde las posiciones irreconciliables, acerca de quién viola el Acta de Helsinki.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

El delegado de EE UU, Max Kampelman, se extendió sobre la represión en Polonia y fue contestado por el embajador polaco, Wlodzmierz Konarski, que usó la declaración de la OTAN del pasado 12 de diciembre, según la cual "Polonia debe ser libre para elegir su futuro" y acusar a Washington de injerencia en su país.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS