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Iberduero decide marginarse de las negociaciones sobre la central nuclear

El presidente de Iberduero, Manuel Gómez de Pablos, ha decidido no hacer declaraciones públicas sobre el futuro de la central nuclear de Lemóniz, en tanto prosigan éstas a nivel del Gobierno central y del de la comunidad autónoma, Informa Efe. Las fuentes consultadas han señalado que la decisión del presidente de Iberduero ha sido adoptada tras la entrevista celebrada ayer entre el ministro de Industria y Energía, Ignacio Bayón, y el presidente de la compañía propietaria de Lemóniz, Manuel Gómez de Pablos.Fuentes autorizadas de Iberduero han precisado que la empresa espera ahora que las negociaciones vayan muy deprisa y que se cumplan los objetivos previstos. "Somos", dijeron, "los primeros interesados en que se llegue a una solución lo más urgente posible".

Por otra parte, la empresa, según Efe, no se ha marcado un plazo determinado para que se alcancen soluciones, y por lo tanto, la decisión de cerrar o no Lemóniz no estaba supeditada al resultado de las conversaciones de ayer. Una vez que Iberduero accedió a aplazar la decisión de cerrar las obras, no parecía lógico que se pospusiera tal decisión al resultado de las conversaciones de ayer.

Fórmulas de control

El ministro de Industria y Energía, Ignacio Bayón, y el consejero de Industria del Gobierno vasco, Javier Garcia Egocheaga, buscaron soluciones en la tarde de ayer para la rápida continuación de las obras de Lemóniz, estudiando la fórmula de control público que la haga posible. Ambos estuvieron reunidos más de dos horas en la sede del Ministerio de Industria, en Madrid.

Una vez concluida la reunión, hicieron público un comunicado en el que se afirma que en la conversación entre ambas autoridades "se analizaron las distintas posibilidades en orden a encontrar una fórmula de control público sobre la central de Lemóniz, que satisfaga plenamente, tanto al Gobierno de la nación como al del Gobierno vasco, y garantice la rápida continuación de las obras, así como los derechos de la empresa propietaria de la central".

Las conversaciones seguirán en los próximos días y se confía en llegar a un acuerdo definitivo, "ya que esa es la voluntad que informa la actitud de ambas partes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de febrero de 1982