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Solidaridad organiza su dirección clandestina

Noticias llegadas a Occidente procedentes de Polonia señalan que se ha constituido un Comité Nacional de Resistencia (OKO)-Solidaridad en la ciudad de Gdansk, el pasado 13 de enero, con los miembros de la dirección del sindicato que permamecen en libertad, informa France Presse.La autenticidad no ha podido ser confirmada en Varsovia. Sin embargo, el sindicalista Jozef Prybilski, que se encuentra en España invitado por la central Unión Sindical Obrera (USO, autogestionaria), lo verificó ayer en Madrid. Prybilski dijo en una conferencia de Prensa que la dirección clandestina de Solidaridad está compuesta de dieciocho personas, entre ellas, tal y como asegura el texto polaco, dirigentes del sindicato en Gdansk, como Alina Pinkowska y Bogdan Lis, y miembros de la dirección nacional, como Zbigniew Bujak y Jozef Janas.

OKO-Solidaridad, denominación que no utilizó Prybilski, pide en su mensaje el levantamiento del estado de sitio, la liberación de todos los presos políticos y el restablecimiento del diálogo entre autoridades y toda la dirección de Solidaridad.

Jozef Prybilski, sin embargo, se declaró pesimista sobre una negociación entre Solidaridad y las autoridades: "¿Quién va a negociar", afirmó, "si todos los dirigentes están encarcelados?".

El ex dirigente de Gdansk, firmante de los acuerdos de agosto de 1980, dijo que los diferentes comités de apoyo a Solidaridad integrados por miembros del sindicato residentes en el extranjero piensan en la posibilidad de enviar una representación a la reapertura de la Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE), el próximo día 9 de febrero, que tratará específicamente el tema polaco.

Tal vez el dato más sorprendente revelado por Prybilski fue el relacionado con las informaciones que Solidaridad recibía hace más de un año del general Leon Dubicki -ahora en el exilio-, a través de un contacto. "Siempre dijo lo que iba a ocurrir", especificó Prybislki, "pero no le hicimos caso pensando que podía tratarse de una provocación. Todas sus informaciones se han cumplido. De haber aceptado como buenos sus informes, todo lo que ocurre hoy podría haberse evitado o, al menos, los acontecimientos no se hubieran producido de forma tan violenta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de enero de 1982