Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Italia se prepara para unas elecciones anticipadas

Una crisis de Gobierno, que se abrirá en Italia el próximo mes de marzo, forzará las elecciones anticipadas en este país, según deducen los observadores tras unas entrevistas celebradas recientemente entre el secretario general del Partido Socialista, Bettino Craxi; el secretario general democristiano, Flaminio Piccoli, y el presidente del Gobierno, Giovanni Spadolini.

Y ello pese a que el jefe del Estado, Sandro Pertini, sigue repitiendo que él no disolverá el Parlamento. Giovanni Spadolini, por su parte, confirma con insistencia que no dimitirá y que, si acaso, se presentará ante el Parlamento, como él mismo dijo, "para que cada partido tome sus responsabilidades públicamente".

Pero lo cierto es que este año 1982 va a ser en Italia, como ha escrito el semanario L'Espresso, "el año de Craxi". Los socialistas lo han dicho sin medias tintas, empezando por los mismos ministros que hoy componen el Gobierno: o los socialistas van a la jefatura del Gabinete o los ciudadanos volverán a ser llamados a las urnas.

La Democracia Cristiana está preocupada porque teme que no podrá celebrar su congreso nacional, convocado ya para primeros de abril.

Los comunistas no quieren en este momento elecciones, si bien, como ha dicho Berlinguer, "tarnpoco las tememos", sobre todo después del gran paso que acaban de dar con su condena del modelo soviético de socialismo y del golpe militar en Polonia.

Los socialistas, por otra parte, temen que se pueda llegar a un acuerdo entre democristianos y republicanos con el apoyo del Partido Comunista. Por eso aprietan el acelerador.

Evidentemente, los socialistas saben que dificilmente podrán aspirar a la presidencia del Gobierno con una oposicion dura y tajante del Partido Comunista, que es la segunda fuerza del país y el primer partido de la izquierda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de enero de 1982