Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:

El largo peregrinaje de Sancho Rof

Jesús Sancho Rof, ministro de Trabajo, Sanidad y Seguridad Social en el anterior Gobierno, químico y catedrático de Optica, ha sido nombrado presidente de la Empresa Nacional de Optica (ENOSA), perteneciente al Instituto Nacional de Industria (INI). El peregrinaje para llegar a este nombramiento ha sido largo y accidentado. Comenzó prácticamente al día siguiente a la última crisis gubernamental cuando se dio por seguro que sustituiría al socialdemócrata Antonio Santillana al frente del Banco Hipotecario. La airada reacción de la opinión pública congeló esta situación casi instantáneamente.Posteriormente, desde círculos cercanos al Gobierno, a UCD y al propio Sancho Rof se fueron barajando otras alternativas, como presidente de Tabacalera (actualmente lo es Monreal Luque, ex ministro de Hacienda), Iberia (cuya presidencia ostenta Felipe Cons), Sociedad Española de Comunicaciones e Informática(SECOINSA) y la Empresa Nacional de Electricidad (ENDESA) -esta última con mucha insistencia al quedar vacante su presidencia por pasar Pedro Jiménez al aparato del partido en el Gobierno-. Incluso se mencionó la posibilidad de Telefónica.La oposición desde el Patrimonio del Estado y desde el Instituto Nacional de Estadística a la posibilidad de que Sancho Rof ocupase la presidencia de las empresas citadas fue casi unánime. Un alto cargo de uno de estos organismos decía textualmente a este periódico: "¿Cómo es posible que una consigna tan importante de los últimos gobiernos como es la de profesionalizar la empresa pública, con la que se han hecho declaraciones y ha figurado por escrito en la carta de instrucciones que los últimos ministros de Industria han dado al INI, sea violada nuevamente con el nombramiento de un político que no sabe nada profesionalmente en estos campos?".

En los últimos años, por ejemplo, el INI ha intentado sustituir al frente de sus empresas a políticos recompensados por los servicios prestados, por profesionales independientes de prestigio, de forma que de las actuales 75 empresas que conforman el holding, tan sólo 6 cuentan con ex ministros en sus presidencias ejecutivas.

La posibilidad de que Sancho Rof sustituyese a Monreal Luque en Tebacalera fue pronto abandonada, centró todos los esfuerzos del ex ministro y sus padrinos en colocarle en el INI y creó una evidente tensión en el seno del Instituto, llegando en algún momento en las dos últimas semanas a plantearse la dimisión,de Carlos Bustelo, su presidente. Es más que problable que las buenas reclaciones entre Carlos Bustelo y el presidente de Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo (son prirrios hermanos) hayan servido para amortiguar el problema planteado, y destensar las fricciones creadas en este caso entre el actual ministro de Industria y Energía, Ignacio Bayón, y el presidente del INI.

Así, en los últimos días se ha producido el nombrarniento de Antonio Rodríguez, responsable de la División de Electrónica e Informática del INI, como presidente de SECOINSA., sin que deje la anterior responsabilidad, Por otra parte, la vacante de Pedro López Jiménez en Endesa, considerada como una de las rnejores empresas del INI, (más de 20.000 millones de resultados de explotación -beneficios más amortizaciones- en 1980), ha dado lugar a una riada de recomendaciones para ocupar su presidencia, pero la condición de que el elegido sea un auténtico profesional que conozca el sector es imprescindible para qae Bustelo siga como presidente del INI. Es seguro que Carlos Bustelo tiene ya el perfil de la persona indicada a su parecer, incluso es más que probable que ya haya planteado el nombre concreto del posible sustituto de Pedro López Jiménez.

En lo que se refiere al nombramiento de Sancho Rof como presidente de ENOSA, una pequeña empresa en expansión, incluida en la División de Electrónica e Informática, que últimamente está trabajando mucho en temas relacionados con el Ministerio de Defensa, se ha tenido en cuenta su profesión de químico y catedrático de Optica, pero pese a ello se le han puesto dos condiciones: que sea presidente ejecutivo de la empresa, es decir, que se dedique a ella sin ningún carácter honorífico; y en segundo lugar, que cobre lo que cualquier presidente ejecutivo de las empresas del INI, cantidad que oscila entre 4 y 5 millones de pesetas al año.

Una vez más habrá que abrir un debate sobre la verdadera voluntad política de los dirigentes de este país de profesionalizar la empresa pública española. En ningún lugar serio del mundo es consultancial dejar de ser ministro y ascender a presidente de banco o de empresa pública. Y hay que recordar que en los últimos tiempos ya hubo algunos precedentes de personas que han abandonaron el Gobierno, casos de Abril Martorell y José Luis Leal, por ejemplo,. sin recibir prebendas de ningún tipo, y que hicieron concebir esperanzas de cambio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de enero de 1982