Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Menos impuestos y más precios para el campo

Las decisiones gubernamentales sobre fiscalidad de la agricultura y próximos precios agrarios regulados, cuya negociación empezará a ser preparada la próxima semana por la Administración, pueden ser influidas por la proximidad de las elecciones generales.Pocas horas después de que la agencia Europa Press informara de la mediación del Ministerio de Agricultura ante el de Hacienda para aplazar el actual régimen de estimación objetiva singular, nuestro corresponsal en Valladolid, Luis Miguel de Dios, informaba ayer que el régimen tributario de los agricultores se mantendrá tal y como está en la actualidad hasta 1984.

Así lo ha prometido al menos el subdirector general de Tributos, Ramón Drake, a representantes de la Confederación Nacional de Agricultores y Ganaderos (CNAG).

El Ministerio de Hacienda consideraba que el campo contribuye al impuesto sobre la renta muy por debajo de las posibilidades, debido a que su régimen de estimación objetiva aplica un tipo impositivo del 6% de los ingresos, y hasta 300.000 pesetas hay exención total.

Por ello, el 25 de marzo de 1981 elevó el cómputo hasta un 40% en cultivos de vid, olivar, huerta y bosques; un 20% en el resto de los cultivos y un 12% en la ganadería, para llevar a cabo la citada estimación objetiva singular. No obstante, fijaba descuentos por salarios -las peonadas teóricas tendrían esta consideración- y también por el dinero invertido en cosechar los sembrados.

La medida suponía en términos globales un aumento del 300%. Pero suscitó protestas generalizadas de las organizaciones agrarias, entre ellas la citada CNAG, miembro de la CEOE, que propuso una escala de aumentos inferiores (del 8% al 15%, según tramos).

Por otra parte, mientras se espera la preparación de las negociaciones de precios agrarios regulados, iniciadas el 5 de marzo de 1981 y que terminaron con un aumento global del 13,78%, ayer entró en vigor una nueva subida de precios del azúcar. Sube una peseta por kilo en bolsas y 0,5 a granel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de enero de 1982