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La policía sospecha que el padre del cantante Julio Iglesias fue secuestrado por dos hombres con acento suramericano

El doctor Julio Iglesias Puga, de 66 años, padre del cantante español del mismo nombre, fue secuestrado el pasado martes 29 por dos individuos, al parecer de origen suramericano, según se desprende de las primeras investigaciones realizadas por la policía española. Hasta la fecha se desconoce el paradero del doctor Iglesias, así como la identidad de sus dos presuntos secuestradores, cuya foto robot distribuyó anoche la Jefatura Superior de Policía de Madrid. El secuestro se produjo en la capital de España cuando el padre de Julio Iglesias, médico de profesión, se disponía a acudir a su consulta en un centro sanitario de la calle de O'Donnell.

Fuentes policiales consultadas por El PAÍS indicaron esta madrugada que el doctor Iglesias había recibido el pasado lunes en su despacho del Instituto de Obstetricia y Ginecología a dos personas que, haciéndose pasar por representantes de una cadena de televisión de la República Federal de Alemania, pretendían realizar un reportaje. Ambas personas, siempre según los datos facilitados por estas fuentes, concertaron una cita al día siguiente con el doctor en su propio domicilio, situado en la calle de San Francisco de Sales, en Madrid.La cita estaba prevista para las 9 de la mañana, pero los supuestos representantes de la televisión alemana no llegaron. El doctor Iglesias, tras esperar durante bastante tiempo, decidió abandonar su domicilio, ya que tenía que desplazarse a su consulta. Sin embargo, el padre del Julio Iglesias se trasladó primero a un establecimiento para retirar unos billetes y luego se dirigió hacia la calle de O'Donnell, que es donde se encuentra ubicado el citado Instituto médico.

Estas fuentes precisaron que en la calle de O'Donnell se pierde el rastro del doctor Iglesias, si bien se sabe que a las 11.15 de la mañana aparcó su automóvil frente al Instituto de Obstetricia y Ginecología, ya que junto al volante aparecía el boleto de la Operación de Regulación de Aparcamiento (ORA), necesario para estacionar los automóviles en aquel lugar. Este boleto se encontraba perforado con fecha 29 de diciembre, a las 11.15.

La policía ha podido saber asimismo que los dos individuos antes citados le habían hecho un obsequio al doctor Iglesias consistente en un televisor en color, que habían retirado días antes de un establecimiento de Madrid sin haber sido abonado. Uno de los presuntos secuestradores acudió al domicilio del padre de Julio Iglesias el día 29 pocos minutos después de que éste lo abandonara tras comprobar que no habían acudido a la cita. Al parecer, al preguntar por el doctor Iglesias, manifestó que no habían podido acudir a la cita porque habían tenido un problema con el automóvil.

Los investigadores policiales sospechan que los secuestradores, al ver frustrado su intento de apoderarse del doctor Iglesias en su domicilio, se trasladaron a las inmediaciones del centro médico, ya que sabían perfectamente que tendría que acudir a la consulta. Parece que fue allí, momentos después de estacionar el citado doctor su automóvil, donde se produjo el secuestro.

Versión policial

Esta versión de la policía coincide con los diferentes testimonios de testigos y personas allegadas al doctor Iglesias recogidos por este periódico a lo largo de la tarde de ayer. Segundo Hernández, conserje del Instituto de Obstetricia y Ginecología, manifestó que el doctor Iglesias se encontraba el lunes 28, a las 11 de la mañana, en su consulta cuando dos individuos se le acercaron y preguntaron por él. Al poco tiempo pasaron a su despacho y permanecieron con él durante hora y media, para posteriormente abandonar el centro todos juntos. "Uno de ellos aparentaba de 18 a 20 años, era bajo, delgado y sin apenas barba", explica Segundo Hernández. "El otro era alto, de aproximadamente 1,70 metros de estatura, de complexión fuerte, y de unos treinta años".Segundo Hernández señaló que el doctor abandonó el centro a las 12.30 horas en compañía de las dos personas que se encontraban en su despacho. "En el pasillo, cuando ya se disponía a salir del edificio", añadió, "se le acercó a saludarle el doctor Angel Fernández Bousonio, con el que le une una gran amistad, ya que es el pediatra que trata a sus nietos, los hijos del cantante".

El portero del inmueble de la calle de San Franciso de Sales, donde vive el padre de Julio Iglesias, manifestó ayer a la Cadena Ser que vio salir solo al doctor de su casa a las 10.30 de la mañana del día 29. Precisamente este periódico se puso ayer en contacto con este domicilio, contestando al teléfono una asistenta. La señora dijo que sólo acudía a la casa por las tardes y que no veía al doctor desde hacía bastante tiempo.

El doctor Iglesias Puga se encontraba en Madrid desde el pasado sábado 26, fecha en que regresó de Miami (Estados Unidos), a donde había viajado días antes para pasar las fiestas navideñas en compañía de su esposa, Rosario de la Cueva, y de sus hijos Julio y Carlos Enrique, que aún permanecen en la citada localidad estadounidense. Julio Iglesias vive habitualmente en Miami, donde suele pasar grandes temporadas con sus familiares.

Denuncia de la familia ante el juzgado de guardia

La familia Iglesias, al no tener noticias del doctor, encomendó a su abogado en Madrid, Fernando Bernáldez, que pusiera una denuncia por desaparición en el juzgado de guardia, hecho éste que se produjo en la noche del 29. Alfredo Fraile, representante personal del cantante, manifestó anoche desde Miami que la familia Iglesias permanece reunida en esta ciudad y, en contacto permanente con la Dirección de la Seguridad del Estado, de España, organismo del que reciben todas las noticias relacionadas con el caso. Julio Iglesias, por su parte, manifestó ayer a la agencia Efe que la familia se sentía angustiada por la desparición del doctor.Amigos del cantante declararon que Julio Iglesias temía desde hace tiempo un secuestro en la persona, de algún familiar, ya que había recibido informaciones sobre esta posibilidad. En este sentido informó a su ex esposa, Isabel Preysler, y a su padre. A los hijos del cantante se les puso protección, pero el doctor no la aceptó, aunque vendió un Mercedes, regalo del cantante, para pasar mas desapercibido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de diciembre de 1981

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  • Ambos individuos se hicieron pasar por representantes de una televisión alemana