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El mando de la División Acorazada Brunete quedará vacante antes de fin de año

El mando de la División Acorazada Brunete número 1, la unidad más potente del Ejército español, quedará vacante antes de fin de año, al pasar a la situación B, por límite de edad, su actual jefe, el general de división Francisco Carbonell Cadenas de Llano. Fuentes castrenses de reconocida solvencia indicaron a EL PAIS que el mando militar podría tener en cuenta para buscar sustituto al general Carbonell no sólo las especiales y muy variadas circunstancias que inciden en esta unidad, sino también las posibles funciones a asumir por esta división dentro del esquema militar de la Alianza Atlántica; entre ellas, la defensa operativa del territorio español.El general Francisco Carbonell pasará a la situación B en la tercera semana de diciembre y será sustituido de modo provisional por el general de brigada más antiguo de los tres que ostentan el mando dentro de la División, en este caso, Prudencio Pedrosa, jefe de la Brigada de Infantería Mecanizada XI. Hasta la fecha, el Ministerio de Defensa no ha decidido quién va a ser el general de división que releve en el mando al actual jefe de la Acorazada.

Francisco Carbonell, de 63 años, tomó posesión del mando de la Brunete a mediados de mayo del presente año, en sustitución del también general de división José Juste, jefe de esta unidad durante los sucesos del pasado 23 de febrero. Juste, cuyo ascenso a teniente general se encuentra aplazado, fue destinado al Estado Mayor combinado hispano-norteamericano, en calidad de codirector, precisamente el puesto que hasta esa fecha ocupaba el general Carbonell.

El actual jefe de la División Acorazada Brunete número 1 será uno de los pocos militares que ostentando el mando de esta unidad pase, por límite de edad, a la situación B (la ley de Reserva Activa sólo le reduce en un mes y unos días su permanencia en el grupo de mando de armas), ya que la mayoría de sus antecesores, salvo excepciones, como las de los generales Crespo (imperativo de edad), Torres Rojas (destinado al frente del Gobierno Militar de La Crouña) y Juste Fernández (23-17), han salido de aquí para ser promovidos al empleo de teniente general. Este ha sido el caso de los generales Pérez-Viñeta, García-Rebull, Coloma Gallegos, Gómez de Salazar, Milans del Bosch y Pascual Galmes.

El general Carbonell Cadenas de Llano, nacido en Córdoba, es un hombre de gran prestigio dentro del Ejército. Procede del arma de Infantería, donde ingresó en 1937 como alférez provisional, y ha ostentado importantes destinos durante su carrera militar. Entre estos cabe destacar los desempeñados en los regimientos Palma 36, Granada 3 e Inmemorial 1; el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN) y el Estado Mayor combinado hispano-norteamericano. Ha sido también ayudante de campo del general Millán Astray.

En los seis meses que Carbonell lleva al frente de la Acorazada, uno de sus propósitos ha consistido en intentar mejorar la imagen profesional de esta unidad, en cierto modo deteriorada de cara al exterior por los sucesos del pasado 23 de febrero. El actual jefe de la Brunete invitó recientemente a un amplio grupo de periodistas a convivir durante dos días con los mandos y la tropa de esta unidad con motivo de unas maniobras que se desarrollaron en Zaragoza. En aquella ocasión, Carbonell y su Estado Mayor dieron todo tipo de facilidades a los representantes de los medios de comunicación que se interesaron por conocer los aspectos internos de la Acorazada.

Unidad de elite

El mando de la Acorazada es, por su condición de unidad de elite, uno de los más solicitados entre los generales de división del Ejército, ya que el solo hecho de estar al frente de 14.132 hombres y de más de medio millar de vehículos con cadena (la mayoría, carros AMX-30 y transportes orugas acorazados) resulta enormemente significativo para cualquier historial militar.La Brunete fue creada en 1965, dentro del plan de reorganización del Ejército llevado a cabo en esa fecha. Las divisiones acorazadas fueron puestas en práctica por primera vez por el Ejército alemán (Panzer-divisionen) durante la segunda guerra mundial, aunque ya existían desde 1935. Hoy día, tanto la Alianza Atlántica como el Pacto de Varsovia cuentan con un buen número de unidades de este tipo. El Ejército soviético, por ejemplo, posee veintidós divisiones acorazadas, cifra realmente alta en comparación con las diez con que cuentan sus aliados socialistas.

La División española, inspirada en una equivalente del Ejército norteamericano, agrupa unidades de todas las armas con el objetivo de servir al elemento más importante de la formación, en este caso, el carro de combate. Es la gran unidad fundamental de la maniobra táctica, escalón logístico y base para la formación de grandes unidades. Se encuentra especialmente apta para la acción ofensiva y para combatir en ambiente nuclear. Ubicada en los alrededores de Madrid, cuenta con tres núcleos importantes: la Brigada de Infantería Mecanizada XI, la Brigada de Infantería Acorazada XI y el núcleo de tropas divisionarias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de noviembre de 1981

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