Forzada presencia de los socialistas en el Parlamento marroquí
Aunque los diputados socialistas marroquíes asisten desde el martes pasado a los trabajos del Parlamento, la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USPF) mantiene firme su criterio de retirarse de la Cámara y no se considera representada en ella en tanto que partido.
Los parlamentarios socialistas, que tan sólo diez días atrás habían hecho saber su intención de retirarse de la Cámara por considerar su mandato de cuatro años concluído, decidieron el martes reintegrarse a sus funciones parlamentarias, después de haber sido sometidos durante una semana a prisión domiciliaria.
En los últimos días los diputados socialistas han rechazado todo contacto con la Prensa, por lo cual no es posible dar una versión directa de las circunstancias de este regreso a la Cámara. No obstante, parece que se tomaron muy en serio la amenaza contenida en el mensaje leído a la Cámara por el rey Hassan II, cuando el 6 de octubre inauguró el nuevo año legislativo.
El mensaje hacía cuestión fundamental de la reintegración sin excusas de los diputados socialistas al Parlamento.
Aparentemente, la actitud de los diputados socialistas ha sido tema de importantes discusiones dentro del partido. Finalmente, y atendiendo al peligro en que los diputados creían que se encontraban su propia integridad física y libertad, la USFP dejó a su albedrío la adopción de la actitud que individualmente creyesen más conveniente, aunque entiendo que el partido, como tal, ratificaba su postura de retirarse del Parlamento.
Los diputados socialistas asisten a la cámara
Los diputados socialistas asisten pues a las sesiones de la Cámara, aunque al parecer no toman parte en los debates y tampoco han constituido grupo parlamentario, por no alcanzar el número de quince representantes necesario para ello.Mientras tanto, Abderrahim Buabid, secretario general de la USFP, que sigue recluido en la localidad de Missur, a cuatrocientos kilómetros al sureste de Rabat, en una zona desértica y aislada, sufre de una afección ocular que exigiría que dentro de un mes pueda marchar a París a continuar su tratamiento con rayos láser, sin lo cual corre el riesgo de perder totalmente la visión de un ojo.


























































