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EI PCE conoció con anterioridad, a través de Mangada, los rumores sobre irregularidades denunciados por Puerta

El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid, el comunista Eduardo Mangada, conoció con anterioridad a que Alonso Puerta lo denunciase en la reunión del equipo de gobierno municipal, la existencia de posibles irregularidades en el expediente de la concesión de las contratas de limpieza en tres distritos del norte de la ciudad de Madrid, según consta en el acta de la reunión de ese día, a la que tuvo acceso EL PAIS. Según manifestaciones de Mangada, que están recogidas en el documento, el PCE consideró que el asunto no debía resolverse con una negociación entre el PSOE y UCD, sino entre el equipo de gobierno del Ayuntamiento y el partido centrista, ya que, de lo contrario, la postura de los comunistas cambiaría.

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Mangada reconoció que él ya tenía noticias de la denuncia que había efectuado Puerta sobre un posible sesgo en las concesiones, tanto por una visita que le habían hecho los representantes de Comisiones Obreras, como por algunas preguntas que le había formulado el alcalde de Boadilla, Rafael Ochoa (UCD).El portavoz comunista en la Casa de la Villa hizo público lo anterior aproximadamente a la mitad de la reunión que ese lunes, 21 de septiembre, mantenía el equipo de gobierno municipal, compuesto por el alcalde, Enrique Tierno; los tres tenientes de alcalde, Eduardo Mangada, Alonso Puerta y José Barrionuevo, además de Joaquín Leguina, en su calidad de concejal de Hacienda y secretario general de la Federación Socialista Madrileña. En el comienzo de la reunión se solicitó la presencia del concejal de Circulación, José Luis Martín Palacín, y de los delegados de servicios Jesús Espelosín y Juan Claudio de Ramón.

Según el acta, planteada la inclusión del tema en el orden del día, Puerta solicitó la intervención de De Ramón, el cual había sido llamado para que estudiase el informe, sobre el que dijo en su intervención que le parecía "muy farragoso y complicado", para culminar asegurando que había errores, fundamentalmente en la confusión existente en varios supuestos entre plantilla y personal.

En ese momento, Puerta solicitó, siempre según él acta, que todos los asistentes no miembros del Gabinete se retirasen, tras lo cual, y después de relatar algunos pormenores relativos a algunos problemas formales que se presentaron en el acto de apertura de las plicas de las empresas ofertantes, planteó directamente la cuestión. Las tres propuestas eran: suspender la comisión informativa mixta prevista para esa misma mañana en la que se iban a adjudicar las contratas; reconocer que la autoridad moral del equipo de gobierno -según palabras textuales del acta- había quedado por el suelo, debido a las negociaciones con UCD y exigir responsabilidades, por lo que pidió el cese inmediato de Jesús Espelosín y de Baltasar Aymerich.

Las causas en las que Puerta apoyó sus peticiones fueron haber tenido los citados conocimiento de los hechos y haberlos ocultado, además de haber hecho reconocimiento expreso de las ofertas ante el concejal de UCD Florentino Pérez y haberse hecho asimismo interlocutor ante las empresas y ante la CEOE.

El enfado de Barranco

Tras la declaración de Mangada, ya aludida, de que él conocía el tema a través de CC OO y del alcalde Boadilla y que consideraba que el asunto tenía que ser negociado entre el equipo de gobierno municipal y UCD, Leguina afirmó que Juan Barranco, secretario de Política Municipal de la FSM, le había comentado muy enfadado la oferta de 500.000 pesetas para la federación socialista, "que ya habían sido devueltas". Asimismo Florentino Pérez había hablado con él en el mismo sentido y en su opinión, como ya había hablado con Mella, había que hacer la adjudicación a la mejor oferta, para lo cual habría que revisar el informe técnico si estaba mal hecho. Comunicó que había hablado con la ejecutiva federal del partido, concretamente con Emilio Alonso, que le había confirmado que no existía ninguna empresa del partido. Es más, afirmó que es conocido y notorio que el gerente de Semat (la empresa presuntamente implicada) es de ideología muy conservadora y consideró que la solución era devolver el informe a los técnicos, para resolver rápidamente. Respecto a la petición de cese la consideró improcedente, aunque los señores Espelosín y Aymerich debían dar una explicación, siempre según el acta oficial.Barrionuevo, por su parte, propuso que se investigaran las posibles responsabilidades, "ya que es temerario prejuzgar, sobre todo cuando no ha sucedido nada grave".

El alcalde intervino entonces para resumir de la siguiente forma el problema planteado: que Juan Claudio de Ramón terminara rápidamente su informe; que se devolviera el mismo a los técnicos para que lo revisasen y posteriormente se averiguara su posible responsabilidad en los hechos. "La honorabilidad de las personas es notoria en principio, por lo que no cabe duda de ella". Ante los errores detectados consideró que era necesario pedir una explicación a Espelosín y Aymerich el siguiente lunes.

Mangada se manifestó partidario de suspender la comisión informativa, pero contrario a que De Ramón actuase como árbitro, "ya que puede ser un elemento disfuncional en el marco de actuación municipal. Debe volver el expediente a la delegación de Saneamiento para que sean los mismos técnicos los que lo revisen".

Barrionuevo intervino para criticar la negociación bilateral habida con UCD, así como el nombramiento de De Ramón. Puerta, por su parte, insistió en los mismos argumentos, consideró la negociación PSOE-UCD indecorosa e insistió en la existencia de responsabilidades administrativas.

Finalmente se acordó suspender la celebración de la Comisión Informativa, devolver el informe a la técnicos, señalando los errores detectados y comunicar esta decisión a Florentino Pérez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de octubre de 1981

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