Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Supuestas irregularidades del PSOE en el Ayuntamiento de Cartagena

El Partido Cantonal de Cartagena (PCAN) solicitará hoy en la permanente municipal del Ayuntamiento de Cartagena (mayoría socialista) conocer los pagos que la Corporación ha librado a favor de Grúas Cartagena, SA, sociedad contratada por el Ayuntamiento el 7 de julio pasado, con la oposición de ese partido que Insiste en calificar dicha concesión «como sospecha de corrupción».Anteriormente, el PCAN había solicitado la suspensión de dicho contrato, basándose, entre otras crisis, en que la empresa concesionaria «no está inscrita en el registro mercantil», según ha declarado a EL PAÍS el portavoz municipal del PCAN, Luis Rulpérez. Por su parte, el senador socialista por Murcia, Antonio Martínez Ovejero ha puesto estos hechos en conocirniento de la comisión regional de conflictos de su partido.

La polémica entablada en Cartagena con la contratación de tres vehículos para el servicio del Ayuntamiento a la sociedad Grúas Cartagena se centra, por un lado, en el hecho de que el presidente de la sociedad contratada. Alfonso Conesa Ros, es el asesor del alcalde en materia de transportes. Por otro lado, las denuncias se basan en la coincidencia de fechas entre la fundación de la sociedad y la decisión municipal de contratar grúas particulares. Grúas Cartagena fue fundada el pasado 6 de mayo con un capital social de 1.500.000 pesetas. El 27 de ese mismo mes, el concejal de tráfico. José Guirao, firma una moción en la que se pide la contratación de varias grúas particulares, lo que se decide en una reunión de la permanente municipal celebrada a mediados de julio.

La protesta de los cantonales y la actitud del senador socialista Martínez Ovejero se basa en que la contratación de los vehículos a Grúas Cartagena, SA, les parece sospechosa, aunque hoy por hoy indemostrable ante un juzgado. El PCAN considera, por una parte, inmoral que el asesor de transportes del alcalde, Enrique Escudero, sea precisamente quien esté al frente de la sociedad contratada. Los cantonales también manifiestan su sorpresa de que se funde una sociedad anónima con un fin tan concreto, sólo veintiún días antes de que se hagan públicas las bases del concurso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de octubre de 1981