Escaso interés español por la Feria Internacional de Argel

La decimoctava edición de la Feria Internacional de Argel será inaugurada hoy, con la participación de 41 países, entre los que Figura, como es tradicional, España. Vitrina, ante todo, de la economía socialista argelina en la que la factura petrolera y de gas natural sigue constituyendo la principal fuente de divisas, la Feria permite calibrar el interés en alza que mantienen los principales países occidentales por participar en el esfuerzo económico argelino.Síntoma de un desinterés acusado o consecuencia de una voluntad política, la participación española a la Feria de Argel ha ido decreciendo en importancia, incluso si el volumen del muestrario se incrementaba en valor específico. El titular del Ministerio de Comercio que, en los últimos siete años, hacía acto de presencia, para realzar el Día de España, será sustituido esta vez por el secretario de Estado, Agustín Hidalgo de Quintana.

Hay un contraste sensible entre la agresividad de países como Francia. Alemania Occidental, Canadá, Italia y Estados Unidos, que tienden a reforzar su presencia en el certamen y la apatía de la parte española, a juzgar por los propios exportadores, con algunas raras excepciones, entre ellas los que intervienen en el plan de reconstrucción de El-Asnam, a través de la edificación de grupos escolares y casas prefabricadas. Los créditos concedidos por España en este capítulo rebasan los sesenta millones de dólares.

Quinto interlocutor económico de Argelia, España tiene en estos momentos una balanza comercial deficitaría, como consecuencia del incremento de las compras de gas natural licuado. En 1980, las importaciones argelinas de productos españoles se elevaron a 450 m Illones de dólares, contra 572 millones de exportaciones, en su casi totalidad gas natural y crudo.

Entre los grandes proyectos argelinos, en los que la presencia española parece hallarse en primera línea, están los de extensión del puerto de Jijel y la construcción de plantas de fabricación de muebles, ascensores y aparatos electrodomésticos. En 1981, las previsiones del plan de desarrollo argelino, en materia de inversiones, se elevan a 83.500 millones de dinares (167.000 millones de pesetas), de los que 56.000 millones serán financiados por créditos exteriores o concursos temporales, y el resto a cargo del presupuesto estatal.

El contencioso creado entre una firma española y otra argelina, a propósito de un embarque de sémola de trigo, en parte averiada, se hallaría en vías de solución, lo que permitiría, posiblemente, la reapertura de la línea marítima Orán-Alicante, cortada por la compañía argelina, como consecuencia del embargo de uno de sus barcos, en el puerto de Alicante, en mayo de este año. Posteriormente, el barco en cuestión fue autorizado a zarpar de regreso a Argelia.

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