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Medios jurídicos denuncian intentos de intoxicar a la opinión pública sobre el sumario de Almería

Cualquier suposición sobre las conclusiones de los informes forenses en elaboración dentro del sumario que se sigue sobre la muerte de tres jóvenes en Almería, mientras permanecían detenidos por la Guardia Civil, carece de fundamento, ya que de las pruebas practicadas en los cadáveres exhumados de las referidas víctimas aún no se dispone de información.Esta afirmación, obtenida en medios jurídicos relacionados con el referido sumario, pretende salir al paso de cualquier especulación sobre las pruebas en curso -en el Instituto Anatómico de Madrid se esperan estos días pruebas extraídas de los cadáveres de las víctimas, para su estudio- y que podrían constituir un nuevo intento intoxicador de la opinión pública en relación con los sucesos objeto de instrucción sumarial.

Estos días se procede al correspondiente estudio balístico para determinar la identidad de las armas a las que corresponden los disparos cuyos proyectiles fueron extraídos de los cadáveres durante la reciente exhumación de los mismos.

Las pruebas forenses practicadas en el hospital Valdecilla, de Santander, tardarán aún más de una semana en estar culminadas. Por lo que se refiere a las muestras de tracto respiratorio de las víctimas (Luis Montero y Luis Cobo), que deberán ser estudiadas en el Instituto Anatómico Forense de Madrid, sus conclusiones podrían determinar -dado el buen estado en que se encuentran- si respiraron o no en el foco del incendio y, consecuentemente, si estaban aún vivos o no en el momento de ocurrir el incendio originado tras el supuesto accidente que sufrió el vehículo en el que viajaban conducidos por la Guardia Civil hacia Madrid.

En los referidos medios jurídicos ha sorprendido la afirmación de los abogados defensores de los guardias civiles -ausentes en las últimas pruebas forenses-, en el sentido de que las pocas diligencias que restan en el sumario son de «escasa importancia». En estos me dios se señala que este tipo de afirmaciones, junto con otras en las que se insiste en la supuesta manipulación informativa de los hechos en base al conocimiento de algunas pruebas sumariales, podrían constituir un intento intoxicador de la opinión pública. A este respecto, la acusación particular, que prepara la solicitud de una prueba testifical relacionada con Casafuerte -acuartelamiento de la Benemérita donde permanecieron durante determinado tiempo las víctimas-, rehúsa cualquier tipo de comentario que pudiera suponer polémica con la defensa.

No obstante, el acusador particular, Darío Fernández Alvarez, mostró su sorpresa ante la decisión del juez instructor en el sentido de negar el careo solicitado por este letrado entre los guardias civiles y los pescadores que afirman haber ofrecido ayuda para sofocar el incendio del vehículo de las víctimas, y considera esta decisión «injustificada, ya que esta prueba contribuiría a clarificar serias contradicciones que siguen existiendo».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de julio de 1981

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