Cociente, no coeficiente
Leo en su diario (EL PAIS, 8 de julio) una carta del señor don Luis Boria, presidente de la bombástica Asociación para el Estudio de la Ciencia de la Inteligencia Creativa. En ella ataja las inconveniencias de un artículo de Reyes Mate sobre sectas religiosas y otros ocultismos. En la apología de Borla de tan pintoresca asociación, dedicada al «desarrollo del pleno potencial humano», se aducen 1.100 estudios científicos demostrativos de lo adecuado y benéfico del meditar trascendental. Entre los méritos señálase un crecimiento en el coeficiente intelectual. Pues bien, dado que tal concepto no existe ni en la ciencia ni en la seudociencia de la inteligencia, concluiremos, ¡ay!, que, o bien el carácter científico de los cacareados estudios es realmente cochambroso, o bien el mentado Boria no los ha leído. Medite en buena hora Borla y deje al personal a su aire, sin tratar de epatarlo con seudoconceptos, producto, a no dudar, de una ignorancia que confunde un cociente con un coeficiente.


























































