Gamberros antiautonomistas
Llevo unos meses residiendo en Sevilla; procedente de Barcelona y por las costumbres que allí imperan, y sintiéndome autonomista y andalucista, se me ocurrió colocar en el coche un distintivo con la letra y bandera andaluza, aunque llevo matrícula de Barcelona.Lo que no podía imaginar es que eso sea delito en Andalucía o pueda irritar a tantos como para que el pasado día 19 me apareciese el coche con las cuatro ruedas rajadas, hecho ocurrido de madrugada y con unos garabatos fascistas en el emblema andaluz y, curiosamente, pocas horas después de que el Barça se proclamase campeón de España.
Yo, a esos gamberros, les digo que podrán arrasar símbolos, pero no podrán acabar con el sentimiento generalizado de que su ideología solamente es violencia y que su miseria será tan grande como baja y mezquinas sus acciones.
Y un aviso, compañeros, cuando este verano tantos andaluces atraveséis Despeñaperros y sintáis que se os agranda el corazón, gritar fuerte «¡Viva Andalucía!», pero vigilar los símbolos que traigáis en el coche, porque aquí viven y pululan cuatro niñatos que nada quieren que cambie aquí./


























































