Una pequeña mona
le ha traído últimamente algunos quebraderos de cabeza al alcalde de Leganés, Ramón Espinar. Este alcalde socialista, el más joven al frente de un Ayuntamiento en la provincia de Madrid, había firmado un acuerdo de su Corporación por el que se obligaba a Lorenza Sanz a mantener a su mona enjaulada cuando la sacase del interior de su vivienda. Asimismo le señalaba que también dentro de su domicilio debería observar ciertas medidas precautorias para evitar que el animal se escapase y molestase a los vecinos, como según parece éstos habían denunciado.Pero Lorenza Sanz recurrió contra el acuerdo municipal y llevó al alcalde a los tribunales. Tras un contencioso de más de tres años, el Tribunal Supremo confirma ahora una sentencia de la Audiencia Territorial de Madrid por la que se anula el acuerdo municipal sobre las medidas que debe tomar la dueña del animal, por no ajustarse a derecho dicho acuerdo. Es decir, que la mona no tendrá que salir a tomar el aire enclaustrada y viendo el panorama a través de una reja, sino atada con una correa.
El acuerdo firmado por el alcalde señalaba que, en caso de no poder establecer las medidas exigidas, la dueña del animal debería llevarlo a un zoológico. Los jueces han señalado que no es necesaria tampoco esta precaución.


























































