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Expectación inusitada ante la corrida de la Maestranza

La alternativa de Pepe Luis convoca en Sevilla a miles de aficionados de toda España

«¿Tú también te vas de alternativa?». El taurinismo todo, y la afición que puede, están pendientes de lo de Pepe Luis Vázquez el domingo, y media España (la que gusta de la lidia, se entiende), ocupará el domingo Sevilla, con la pretensión de entrar en la Maestranza.

Pretensión más bien vana, pues no hay billetes y los compromisos llegados al despacho de boletos desde que se supo de la celebración de esta corrida -es decir, hace dos meses- superan diez veces la capacidad del coso. Un portavoz de la empresa decía a EL PAIS: «Jamás se ha conocido un caso semejante en la Maestranza, ni aun en los tiempos de Joselito y Belmonte. En este aspecto, la alternativa de Pepe Luis bate todas las marcas».Pero no es sólo la alternativa de Pepe Luis, ni aun lo más importante, pues los otros espadas del cartel tienen un tirón que en nada envidia a aquel Cordobés de las mejores épocas. Curro, por Curro. Manolo Vázquez, porque vuelve después de muchos años de inactividad y va a traer el toreo de la mejor escuela, que nadie de los de hoy consigue ni siquiera imitar.

Será, naturalmente, si la inspiración brota. He aquí otro mentís más a los taurinetes (incluimos empresas, exceptuamos ninguna) que han hecho dogma de ese argumento de que los toreros han de salir con éstas (las orejas) en la mano, por la puerta grande, todas las tardes: nadie, ni los más ilusos, dan un duro por el resultado de esta corrida de la máxima expectación La regularidad no es un valor cotizable en el toreo, sino el arte, que está, precisamente, en las antípodas de la regularidad. La plaza la van a abarrotar y la abarrotarán siempre estos toreros que lo mismo pueden concluir la tarde en gloria que en el cuartelillo de la Guardia Civil.

Y, aunque nadie da un duro por el resultado, miles de aficionados de toda España se van a Sevilla, sin entrada y sin hotel, por si les surge la oportunidad de ver a los toreros del arte. Al que empieza y viene con un estilo depurado, toreo de escuela, que heredó de su padre, el genial Pepe Luis; al que vuelve, tío del nuevo matador, técnica y gracia de la mejor ley, y al que permanece, en un pedestal, a la vera de la Macarena, que al otro lado tiene ar Beti.

El domingo de Resurrección, Sevilla va a destilar almíbar y arrope. Luego, llegará lo que pase en la corrida. Pero la ilusión vale, y si luego lo que la afición soñó no se hace realidad (lo cual es muy posible), que le quiten lo bailado. El marco bellísimo de la Maestranza eleva la categoría del acontecimiento, y en la historia del coso centenario habrá de inscribirse esta efeméride, aunque sea sólo por la expectación que ha despertado.

Manolo Vázquez: medio siglo

Manolo Vázquez cumplirá 51 años el próximo mes de agosto. Desde que tenía quince, torea sin caballos. bebutó con picadores en Ciudad Real, en 1948. Obtuvo un gran éxito en su presentación en Madrid el 4. de julio de 1950, con novillos de Graciliano y alternando con Juan de la Palma y Antonio Ordóñez, pero aún lo superó siete, días más tarde, en su repetición, pues el triunfo fue clamoroso y cortó cuatro orejas de los novillos de Antonio Pérez.

Tomó la alternativa el 6 de octubre de 1951, en Sevilla, de manos de su hermano Pepe Luis y con Antonio Bienvenida, de testigo -toros de Domingo Ortega-, y la confirmó en Madrid al día siguiente, donde se repitió el cartel, que es uno de los mejores que se hayan podido combinar durante los últimos cuarenta años de toreo. Si el del próximo domingo, en Sevilla, ha armado la que ha armado, no se puede ni imaginar lo que sucedería si en esta misma fecha volvieran a torear juntos Pepe Luis, Antonio Bienvenida y Manolo Vázquez.

Las Ventas: otro buen cartel

Simultáneamente, en Las Ventas se anuncia otro buen cartel de toreros, con el valor añadido de la seriedad que hay en esta plaza desde que la regenta la nueva empresa, lo cuál ha supuesto, de momento, en lo que llevamos de temporada madrileña, qué se haya visto en ella el auténtico espectáculo de la lidia, lo cual se había hecho inusual en los ruedos españoles. Alternan El Inclusero, Curro Vázquez y Tomás Campuzano, con toros salmantinos de Gabriel Hernández García; antigüedad: 11 de julio de 1875; procedencia Rufino Martín, antes Francisco Gallardo y antes Carlos Conrado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de abril de 1981