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Tribuna:

Contestador automático

Raimundo Saporta tiene contestador automático en casa para poder seleccionar las llamadas telefónicas que le interesan. Raimundo Saporta, como presidente del Mundial-82, se ha puesto también un contestador automático para responder a las preguntas de los periodistas extranjeros. La maquinita mental de Saporta dice, por todas partes, que el Mundial llega con diez años de retraso o con diez de adelanto. Según el presidente del RCOE, el fútbol vive mejor en regímenes autoritarios o en democracias consolidadas que en situaciones de transición.Saporta confiesa en el extranjero que el momento político y económico de España no es brillante, pero, eso sí, estima que no se necesita conquistar una imagen como hizo Argentina. El concepto que tenía Saporta del Mundial-82 era absolutamente videlista, pero tuvo que variar sobre la marcha, porque vio que eso no podía ser. El ex vicepresidente del Madrid es consciente de que los problemas de organización del campeonato no han finalizado y quiere curarse en salud. Da la impresión de que sigue incómodo en el sillón al que trató de ponerle abundante gomaespuma Clavero Arévalo.

A Saporta se le escapan de las manos los problemas que le plantean algunos alcaldes. Con Pepe Solís como ministro -«menos latín y más deporte»- y Samaranch de tutor, Saporta se hubiera sentido muy seguro. La tertulia de Mayte con Rosón, De la Cierva y Federico Gallo no es respaldo suficiente. En el Congreso hay demasiada gente pendiente del tema.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de abril de 1981