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El ministro de Defensa anuncia en Guipúzcoa que existe decisión absoluta de dar la batalla al terrorismo

El ministro de Defensa, Alberto Oliart, aseguró ayer a los mandos militares de Guipúzcoa que existe por parte del Gobierno la voluntad de dar al terrorismo la batalla decisiva, aunque reconoció que esta lucha deberá ser prolongada. En la segunda, jornada de su primer viaje oficial al País Vasco, Oliart visitó una unidad de la Armada, de las que cumplen misiones de vigilancia costera desde hace cuatros días, y un campamento de los Cuerpos Operativos Especiales (COES), así como el acuartelamiento de Loyola en la capital guipuzcoana, donde anunció nuevas medidas antiterroristas.

El ministro de Defensa llegó al aeropuerto de Fuenterrabía, procedente de Foronda (Alava), en un avión Mystére de las Fuerzas Aéreas poco después de las nueve, acompañado del jefe del Estado Mayor del Ejército, teniente general Gabeiras Montero -que se había trasladado desde Madrid a Vitoria por vía aérea minutos antes-, del jefe del Estado Mayor de la Armada, almirante Arévalo Pelluz, y del delegado general del Gobierno en el País Vasco, Marcelino Oreja. En el aeropuerto fue recibido por los gobernadores civil y militar, Pedro Arístegui y general Salvador Portillo, así como el comandante de Marina y otras autoridades.El ministro de Defensa se trasladó por carretera a los acuarte]amientos del barrio donostiarra de Loyola, donde era esperado por el capitán general de la VI Región Militar, con sede en Burgos, teniente general Polanco Mejorada, que anteayer había visitado a las fuerzas bajo su mando operantes en la zona fronteriza de la montaña navarra. En Loyola, tras pasar revista a las tropas que le rindieron honores, el ministro visitó las dependencias del Regimiento de Cazadores de Montaña de Infanteria Sicilia 67 y del Regirniento Mixto de Ingenieros número 6, con cuyos jefes y oficiales mantuvo una reunión. Pronunció unas palabras, en primer lugar, el gobernador militar de la plaza, que se refirió a la historia del Regimiento Sicili4 y afirmó que los militares cumplirán siempre las órdenes con el habitual espíritu de disciplina y con el pensamiento puesto en el Rey, en España y en el Ejército. El general Salvador Portillo dijo también que es necesario «mantener la-unidad de España por encima de toda veleidad revolucionaria».

Impermeabilizar las fronteras

Tomó luego la palabra el ministro y explicó que su visita tenía por objeto comprobar sobre el terreno el desarrollo y la aplicación de las medidas antiterroristas ordenadas por el Gobierno. Oliart dijo que «desde ahora y hasta el final mantendremos la ofensiva en la lucha antiterrorista, que ya advierto que va a ser larga». Indicó que comparte con el Ejército de España la indignación y la ira, pero recordó las palabras de don Juan Carlos, en el sentido de que es preciso pasar de esos sentimientos a una enérgica ofensiva que permita ganar la batalla. Sobre la actitud del Gobierno, el ministro de Defensa aseguró que «existe la absoluta y decidida voluntad de dar la batalla decisiva al terrorismo» y situó en ese contexto la misión encomendada al Ejército, que consiste en impermeabilizar las fronteras para impedir, o hacer más difícil, el paso de los terroristas. Antes de finalizar sus palabras con vivas al Rey y a España, Alberto Oliart se dirigió a los presentes diciéndoles: «Donde están ustedes, está España en su unidad indestructible».

Terminado el acto, el ministro y sus acompañantes se dirigieron hacia el puerto de Pasajes, donde a mediodía subieron al guardacostas Cadarso, que realizó una, operación de patrulla por la zona cantábrica. Los visitantes almorzaron a bordo. Oliart fue informado también del incidente que se produjo poco antes de su llegada, en el que resultó muerto el capitán de un buque inglés.

A las 16.30 horas, el ministro de Defensa y su séquito se trasladaron a la localidad de Fuenterrabía, a muy escasa distancia de la frontera hispano- francesa. En el monte Jaizquíbel, Oliart y los altos maridos militares que le acompañaban recibieron una detallada explicación de las operaciones que llevan a cabo unidades militares a lo largo de la frontera. Más tarde, Oliart visitó un campamento de las COES, ante cuyos mandos pronunció unas palabras, destacando el valor de la disciplina y agradeciendo a estas fuerzas la labor que van a desarrollar. El ministro dijo también que «nuestra presencia aquí significa la presencia de España, que debemos defender frente a la actuación del enemigo».

Alta moral en las FFAA

Alberto Oliart dio por terminada su visita poco antes de las diecinueve horas, momento en que despegó del aeropuerto de Fuenterrabía en el mismo aparato Mystére en que había llegado, acompañado por el teniente general Gabeiras y el almirante Arévalo Pelluz. Fueron despedidos por el delegado general del Gobierno en el País Vasco, Marcelino Oreja, y el capitán general de la VI Región Militar, teniente general Polanco Mejorada.

Alberto Oliart declaró que había encontrado muy alta la moral de las fuerzas con las que había tomado contacto durante su visita y dijo que, frente a las opiniones que juzgan errónea la implicación del Ejército en la lucha antiterrorista, considera adecuadas las medidas adoptadas hasta el momento por el Gobierno, anunciando que, en el momento oportuno, se tomarán otras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de marzo de 1981

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