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Próximo derribo de 23 edificios ilegales en Arganda del Rey

Tras el acuerdo de la Comisión Municipal Permanente de imponer una multa de cerca de nueve millones de pesetas a la constructora Valdecorzas por la urbanización y venta de parcelas ilegales de la zona de Monte Calleja, el Ayuntamiento de Arganda del Rey está decidido a proceder al derribo, en los próximos días, de veintitrés edificios construidos sin la preceptiva licencia en dicha urbanización. Tanto la urbanización de Monte Calleja como las citadas construcciones incumplen la vigente ley del Suelo.Los representantes municipales ordenaron en su día la paralización de las obras de infraestructura de la urbanización (véase EL PAIS del pasado 21 de enero) y comunicaron el hecho al Gobierno Civil y a Coplaco, pero la constructora no hizo caso de la orden municipal ni de la multa propuesta, y continuó la venta de parcelas. El Ayuntamiento, asimismo, requirió a los propietarios de los edificios que se iban construyendo a que los derribaran ante la infracción urbanística que estaban cometiendo.

Fuentes municipales han señalado que el Ayuntamiento publicó numerosos anuncios en la Prensa en los que señalaba la ilegalidad de la urbanización y anunciaba a los posibles compradores que en esos terrenos no se podría construir. Ahora dichas fuentes indican que, si después del requerimiento, los propietarios de las parcelas no derriban las viviendas construidas, el Ayuntamiento lo hará en los próximos días.

Además de las veintitrés pendientes de derribo, otras veinte viviendas tienen abierto expediente por las mismas causas y podrían ser derribadas también. Entre los edificios construidos se encuentra un chalé prácticamente terminado.

Las autoridades municipales, a cuyo frente se encuentra el alcalde comunista Pedro Díez, son partidarias de la demolición de las obras ilegales, ya que otras medidas en este sentido pondrían en juego la autoridad que les confiere su elección. La sanción propuesta a la constructora se debe a la venta de parcelas con extensión inferior al límite mínimo de la unidad de cultivo, ya que la zona está considerada como suelo rústico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de marzo de 1981