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Cruyff: "Aún no he descartado la oferta del Levante"

Johan Cruyff aún no ha descartado la oferta del Levante, según comunicó ayer en conversación telefónica sostenida con EL PAIS desde su casa de Amsterdam. Por otra parte, el jugador aseguró que no teme ningún tipo de persecución por fraude fiscal en España y que en su negativa al Español ha pesado de forma decisiva su respeto hacia los socios del Barcelona.

«El Español me pidió una respuesta rápida», manifestó Cruyff, «y yo se la di. La oferta era interesante en varios puntos. Me gustaba la idea de volver a vivir en Barcelona, porque tanto mi familia como yo nos sentimos muy a gusto allí. Sin embargo, había una cuestión de respeto mutuo con los socios del Barcelona que había que considerar. Cuando estuve en el Camp Nou hace un mes con el equipo Humane Stars para jugar un partido en beneficio de la Unicef vi el aprecio que todavía me tienen. Está claro que para ellos no estaría bien que yo jugase en el Español. Eso ha pesado».La directiva del Español hizo ayer pública una nota a sus socios y simpatizantes en la que señala que el jugador, «oído el parecer de sus abogados, en razón de los litigios que tiene pendientes en nuestro país, desechó el ofrecimiento ». Más adelante, la nota dice que el club «ha tomado buena nota de las interferencias que a diferentes niveles y estamentos ha sufrido la operación del fichaje y las tendrá muy en cuenta en sus relaciones de toda índole cara al futuro». De la nota se deduce, por un lado, que los problemas del jugador con Hacienda han podido ser decisivos, en opinión del club, y por otro lado se apuntan insinuaciones contra el Barcelona, del que se ha dicho que ha puesto todos los medios para evitar este fichaje e incluso que podría amparar la operación para que el jugador fuese a parar al Levante.

Cruyff desmiente ambos extremos: «El Barcelona no se ha metido en nada. He hablado con algunas personas de Barcelona, amigos a los que he pedido consejo, pero con ningún directivo de la junta actual». Niega también una versión según la cual un grupo que prepara una candidatura para las próximas elecciones del Barcelona le haya ofrecido ser manager del club siempre que no se enrolase en el Español. Parece sorprendido de esta versión, y pregunta los nombres que han circulado para dicha operación, entre los que están los de Víctor Sagi y Armando Carabén: «No, no hay nada de eso. Nadie ha presionado para que yo no fichase por el Español. Sólo que he pensado que la consideración que me tienen los socios es importante».

Sin problemas con Hacienda

Sobre la posibilidad de que le retraigan sus problemas con Hacienda también niega varias veces: «Yo he estado en España hace un mes y no pasó nada». Es cierto; pero también lo es que su caso está en manos del juez y que, si éste dictara sentencia contra él, podría acabar en la cárcel: «No, no; debe usted preguntar bien en Hacienda y verá que no tengo problemas». Es inútil insistir: «Usted me habla de cosas que eran ciertas hace dos años, pero ya no lo son. Pregunte y se lo aclararán». El, sin embargo, no quiere aclarar nada, ni siquiera si realmente el deudor es el Barcelona o él mismo. Zanja la cuestión con estas palabras: «En cualquier caso, puede usted poner que ninguna preocupación de tipo fiscal influye para mí a la hora de decidirme a ir a España para un día o para un año».Queda por despejar la incógnita del Levante, equipo al que aún no ha dado respuesta: «Estos señores del Levante me telefonearon y me dijeron que habían venido a Amsterdam a hacerme una oferta. Vinieron a mi casa y estuvimos hablando. Ellos no me pidieron una respuesta tan rápida como el Español, y por eso aún no se la he dado. Tengo otras ofertas y ya me decidiré».

No ha descartado la posibilidad de venir al Levante: «Evidentemente, no es brillante jugar en Segunda; me he hecho esta consideración y varias otras, pero insisto en que no he decidido». No quiere facilitar detalles de la oferta: «No es cortés que yo lo haga. Es el Levante quien puede decirlo». La oferta consistiría en el 50% de las taquillas de los partidos a jugar en casa; a los de fuera podría renunciar, y si quisiera jugar, el Levante llegaría a un acuerdo con el club correspondiente para que Cruyff percibiera también parte de la taquilla; tendría además autorización para desplazarse a Barcelona cuanto fuera preciso a fin de controlar sus negocios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de enero de 1981

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