La madre de los niños muertos en Caravaca, en libertad provisional
María Fernández García, madre de los cinco niños que murieron asfixiados, el pasado día 10, en Caravaca de la Cruz (Murcia), a causa de un incendio, ha declarado, en el curso de la investigación judicial abierta sobre el caso, que dejó una vela encendida en la habitación de la vivienda familiar donde estaban los niños cuando salió a la calle. Se supone que la vela causó el incendio. Como ya informó EL PAÍS, el suceso se produjo cuando los cinco niños se encontraban solos en casa y la puerta estaba cerrada con llave.El juez de instrucción de Caravaca, Julián Pérez Jordán, ha ordenado la libertad provisional de María Fernández, que se encuentra bajo la tutela de las hermanas de la Caridad, ya que la vivienda en que habitaba junto con su marido y sus hijos, y que les había sido cedida por el Ayuntamiento ante su precaria situación económica, sufrió graves daños y probablemente será demolida.
Se espera que la madre sea procesada por supuesto delito de imprudencia temeraria, una vez que las diligencias sean elevadas a sumario. Por ahora, las actuaciones judiciales están pendientes de la recogida de algunos datos para incluir en la investigación, tales como el expediente que abrió el Tribunal Tutelar de Menores de Murcia con anterioridad a que se produjese el suceso, ante el abandono con que eran tratados los hijos del matrimonio.
En cuanto al padre de los niños, Miguel González Clemente, ha sido puesto en libertad provisional por el juez y es muy probable que no sea procesado. Miguel González fue el primero que reveló en sus declaraciones la existencia de una vela encendida en la casa la tarde en que se produjo el incendio, circunstancia que ahora ha sido ratificada por su mujer.


























































