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El Ayuntamiento gasta un millón al año por cada niño de los colegios de huérfanos

Cada uno de los setecientos alumnos acogidos en los tres colegios de huérfanos del Ayuntamiento (Palacio Valdés, San Ildefonso y La Paloma) supone un coste para el municipio de un millón de pesetas al año, según aseguró a este periódico el concejal de Educación, Alfredo Tejero, quien ha anunciado la transformación de estos centros para el próximo curso.

La transformación consistirá en que los internados municipales para huérfanos se conviertan en residencias en las que los alumnos vivan en régimen abierto y después asistan a clases como cualquier otro niño, y tengan compañeros que no sean forzosamente huérfanos ni del mismo sexo, tal como ocurre actualmente. «Se trata de poner fin a un régimen pedagógico arcaico y reaccionario», explica Alfredo Tejero, «para acercar a estos chicos a lo que es la vida en la calle, y salgan de la oscura realidad de los internados».Los centros escolares municipales son: San lldefonso, situado en la plaza de los Carros, al que asisten cien niños: Palaelo Valdés, en Tres Cantos, con 150 alumnas, y La Paloma, con instalaciones en Cercedilla (para niños pequeños), Alcalá de Henares y plaza de los Carros (450 plazas en total).

Los niños que acceden a estos centros son huérfanos en su mayoría, aunque también se admiten niños a los que se les reconozca «carencia familiar». Los hijos de madres solteras también pueden entrar, aunque siempre que el desliz no se repita, porque ese segundo niño ya no sería admitido.

Tres Cantos, el mejor centro

El centro mejor dotado es el femenino de Tres Cantos. Aquí las chicas disponen de 150 hectáreas junto al monte de El Pardo, en las que tienen una granja con animales.Según el acuerdo logrado entre los directores de estos centros con el concejal y el delegado municipal de Educación, las chicas de Tres Cantos tendrán que trasladarse a algún local del centro de Madrid que se habilitará como residencia y colegio, y, las 120 hectáreas que ahora ocupan se destinarán para otras actividades que aún no han sido determinadas.

La transformación no afectará de manera física a los otros centros, aunque se va a intentar que a los colegios asistan otros niños del barrio en que estén ubicados. Lo que sí que se espera notar es una disminución en los gastos de mantenimiento -«sale más caro que enviar a los niños a un colegio a Suiza», lamenta Tejero-, ya que la media al año por alumno está en torno al millón de pesetas.

Presupuestos

Según las partidas presupuestarías para este año, se cuenta con un total de 114.620.000 pesetas destinadas a alimentación, vestuario, transporte, material de enseñanza, cursos de verano, personal de servicio, profesorado y otra serie de gastos, entre los que se incluye desde ropas de cama hasta reparaciones.Para estos setecientos niños trabajan actualmente 104 personas encargadas del servicio, más de 30 maestros y 28 auxiliares educativos (becados con 50.000 pesetas).

Dentro del capítulo de gastos, la partida más importante es la de alimentación (veintiocho millones de pesetas), ya que cada niño supone un gasto diario de 109,59 pesetas, y con esto se sirve desayuno, comida, merienda y cena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de noviembre de 1980