Roma, las mujeres y el cine, en el primer libro de Fellini
La curiosidad y la polémica de intelectuales y cinéfilos italianos rodean la última obra de Federico Felini, el libro Hacer una película, que aparecerá esta semana en las librerías de Italia. Fellini no ha quericio precisar si se trata de una obra apócrifa o de una antología de la escritora suiza Natalia Ginzburg, recopilada a partir de numerosas entrevistas, fragmentos y anécdotas en torno a un director enemigo de hablar de sí mismo y de su cine.El libro es, por eso, más una biografía de sus sueños que la autobiografía de un cineasta que en 35 años de actividad cinematográfica realizó diecinueve películas, suficientes para pasar como maestro a la historia del cine y de la cultura italiana, porque el cine fue, durante muchos años, su máximo exponente. Juan Arias hace una lectura al libro e informa del mundo onírico de Fellini, de sus mujeres, a las que quiere, como los adolescentes, con abundancia de formas; de Roma, enorme «panza placentaria» que retrató en La dolce vita, y de Italia, país para el que pide «un ministerio de la salud mental».
( Páginas 1 y 8 Suplemento Artes)


























































