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El presidente argelino amnistía a Ben Bella

Las medidas que limitaban la libertad del ex presidente argelino Ahmed Ben Bella fueron totalmente suprimidas ayer, en el marco de una serie de gracias firmadas por el presidente Chadli Bendjedid, con motivo del 26º aniversario de la revolución argelina. A los 64 años de edad, tras haber pasado quince años de prisión, luego de haber sido derrocado en 1965 por Huari Bumedian, y quince meses de residencia vigilada en la localidad de M'Sila, a 250 kilómetros al sureste de Argel, el que fuera primer presidente de la Argelia independiente ha recobrado su libertad, cerrándose así una página de la historia argelina.

La jornada de ayer fue histórica en este país, a doble título. A primeras horas de la mañana, Chadli pronunciaba su tradicional discurso sobre el estado de la nación ante los parlamentarios, en el que por primera vez no se criticaba directamente a Marruecos y se hacían votos, con frases muy moderadas, para que el conflicto del Sahara occidental sea solucionado pacíficamente.A las cuatro de la tarde, la agencia oficial de Prensa argelina APS difundía un despacho urgente relativo a las medidas de gracia acordadas por el presidente Chadli, con motivo de un nuevo aniversario de la insurrección armada contra la ocupación francesa. Luego de señalar que el antiguo jefe de Estado Mayor, coronel Tahar Zbiri, el hombre que en noviembre de 1967 intentó asesinar a Bumedian, había sido amnistiado, el despacho agregaba textualmente: «Todas las medidas particulares relativas a Ahmed Ben Bella, antiguo presidente de la República, han sido suprimidas».

La medida no suscité) ninguna emoción particular en el hombre de la calle, aunque posteriormente se formaron espontáneamente grupos de personas que comentaban, animados, la liberación total del «pequeño Ahmed»,como se conocía popularmente al primer presidente argelino.

Este, que reside todavía. en M'Sila, aunque tiene la intención de trasladarse esta semana a Maghnia para visitar el cementerio donde reposan los restos de su madre, fue avisado con anterioridad de su liberación y habría prometido, al parecer, no formular por ahora declaraciones intempestivas que pudieran interpretarse como una crítica al anterior jefe de Estado, Huari Bumedian, un hombre que ayer, sintomáticamente, no fue pronunciado por Chadli durante su discurso ante la Asamblea Popular Argelina.

Al otorgar la gracia a Ben Bella, el presidente Chadli ha tratado de dar una visión más clemente del régimen que dirige, suprimiendo de un trazo la sombra que oscurecía la revolución argelina.

Ben Bella, detenido el 1 de junio de 1965 por orden de Bumedian y encarcelado, sin haber sido juzgado jamás ni condenado por un tribunal, era considerado por una parte de los miembros del antiguo Consejo de la Revolución, disuelto en enero de 1979, como un peligro potencial para la continuidad de la vía política trazada por Bumedian.

Veterano prisionero

Con todo, desde que dejara de ser el prisionero político más veterano del mundo, tras su asignación a residencia en M'Sila, Ben Bella ha mantenido discretos contactos con antiguos amigos y seguidores políticos, sin que ello irritara a las autoridades, a las que sólo parecía preocuparles la presencia de periodistas en esa pequeña localidad, situada en medio de un paisaje estépico y agreste, cuyos habitantes conocían la existencia del ilustre huésped, pero no se inquietaban sobremanera.

La lección a sacar de la medida tomada personalmente por Chadli, tras haber consultado con los jefes más altos de las fuerzas armadas, es que el actual presidente, a través de una serie de «pequeños pasos», ha asentado su poder personal y consolida su imagen de primer dirigente, no obstante seguir siendo un personaje poco locuaz y un orador raramente expresivo.

Ben Bella habría expresado ya su deseo de verse rehabilitado políticamente y ser reintegrado en las filas del FLN, aspectos ambos que no se supone puedan ser autorizados de inmediato.

Todas las hipótesis permanecen abiertas, salvo la de un futuro protagonismo político del ex prisionero, que, según afirman personas que le han visto recientemente, es un hombre cansado físicamente, aunque no ha perdido por completo sus ambiciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de octubre de 1980

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