La guerra entre Irán e Irak

Gran parte del armamento iraní permanece sin utilizar

La duración de la guerra entre Irán e Irak para depender cada vez más de la capacidad iraní para movilizar y desplegar sus modernas armas defensivas, todavía sin estrenar, y a la vez de los ataques de su Marina en el golfo Pérsico, en opinión de expertos militares occidentales.En la segunda semana de la guerra, Irán ha conseguido evitar el rápido «fuera de combate» que, evidentemente, buscaba el alto mando iraquí. Las mismas fuentes, sin embargo, consideran que, a pesar de todo, las tropas iraquíes han conseguido alcanzar la mayoría de sus objetivos. Las estimaciones mas verosímiles otorgan a Irak el dominio de quinientos kilómetros cuadrados de territorio enemigo y el control de Chat el Arab, la vía de agua que enlaza el puerto petrolero de Basora con el golfo Pérsico.

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Si Irak decide presionar para conseguir mayores objetivos y Teherán pone en juego su potencial bélico teórico, Bagdad tendrá que poner más carne en el asador, en forma de tanques, tropas y aviones. La guerra se extendería hacia el norte y sureste de los frentes actuales.

Uno de los muchos misterios militares iraníes es el aparenté fracaso del Ejército para utilizar las modernas armas antitanques y antiaéreas que Estados Unidos vendió al régimen del sha. Irán adquirió entonces centenares de cohetes antitanques Dragón y Tow, misiles antiaéreos Hawk y cañones antiaéreos soviéticos Zsu.

No hay ningún indicio, según los expertos militares, de que Irán haya utilizado este sofisticado armamento contra los tanques o los cazas. iraquíes. Tampoco parece que los helicópteros de ataque Cobra, de los que Teherán posee numerosas unidades, hayan entrado en acción. Analistas de Washington sugieren que una buena parte de este arsenal puede estar inutilizada por falta de mantenimiento, de repuestos o de personal especializado. Pero queda otra parte, apreciable, que debe estar lista para su empleo.

También el uso iraní de su aviación es criticado por los expertos norteamericanos, que consideran que los F-4 Phantom, el más formidable cazabombardero operacional en poder de los iraníes, sirven para algo más que para «incursiones propagandísticas » contra Bagdad.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 30 de septiembre de 1980.

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