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Triunfo alemán en un mal partido inaugural

La República Federal de Alemania, en un mal partido, con miedo mutuo, se desquitó de su derrota en la última final de la Eurocopa y venció al todavía campeón, Checoslovaquia, en el encuentro inaugural de la actual edición. Los checos, que sólo apretaron cuando se encontraron con el marcador desfavorable, jugaron siempre a la contra, pero con demasiada lentitud como para aprovechar algún contraataque. En el lado alemán, sin demasiadas excluisiteces tampoco, su iniciativa en el ritmo de ataque, junto a la velocidad y oportunismo de Rumennigge, bastaron.El primer partido de la Eurocopa fue el de las decepciones, pues tanto el juego corno el ambiente fueron muy pobres. Esto último quizá se esperaba (aunque no tanto), pero mucho menos el nivel del fútbol presentado. Cuando se recordaba el gran espectáculo dado por ambos equipos hace cuatro años en Belgrado, las precauciones de ayer, sobre todo por el lado checo, deslucieron el juego. Ambos practicaron el habitual 4-4-2, pero la RFA, con más ambición, mandó en el carripo desde el principio y, aunque no tuvo apenas oportunidades, acertó en el, gol, a los seis minutos de la segunda. parte, y ni siquiera necesitó echar mano del gigante Hrubesch. Curiosamente, fue Rumennige, el hombre que dejó subir demasiadas veces al lateral Barmos (y que creó por ello el mayor peligro, bien con Vizek o con Nehoda, cuando éste se cambió de lado), quien sentenció el partido. También fae el más destacado y en una pared preciosa con Muller, sólo el falto final de éste impidió el 2-0, a falta de un minuto para concluir el encuentro.

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