Asignados los presupuestos de las juntas de distrito
El distrito de La Latina, con casi un 10% del total, y el de Carabanchel, con el 8,14%, son los que se llevan las mayores partidas presupuestarias de los 848 millones que el Ayuntamiento de Madrid destinó a las juntas de distrito para su funcionamiento durante 1980, dentro del programa de descentralización aprobado recientemente por el pleno municipal.De entre los principales capítulos presupuestarios destinados a las juntas de distrito destacan los 240 millones dedicados a construcción de centros escolares y los doscientos millones que serán invertidos en remozar la pavimentación de las calles de la ciudad.
Le siguen en importancia las partidas asignadas a las juntas municipales de socorro, con noventa millones de pesetas; animación cultural, setenta millones de pesetas; obras menores y urgentes e información ciudadana, sesenta millones cada una de ellas; centros sociales, cincuenta millones; parques y jardines y arbolado, veinticinco millones; fiestas en los distritos, 13,5 millones, y gastos menores, diez millones.
Las juntas decidirán las obras a realizar
Las distintas asignaciones presupuestarias se repartieron para cada distrito proporcionalmente a la población de los mismos. Así, además de los ya citados de La Latina y de Carabanchel, los distritos que reciben una mayor subvención son, por este orden: Villaverde, 7,05%; Ciudad Lineal, 6,98%; Mediodía, 6,40%; Vallecas, 6,30%, y Fuencarral, 5,83%. Por contra, los distritos que tendrán un menor presupuesto serán, también por este orden: Retiro, con el 2,99%; Moncloa, 3,30%; Arganzuela, 3,62%; Chamartín, 4,12%; Salamanca, 4,27%;'Chamberí, 4,92%, y San Blas, 4,94%.Destaca el hecho de que, por vez primera en cuarenta años largos, sean los presidentes de junta de distrito los que dispongan las vías públicas que serán objeto de pavimentación y los lugares donde se construirán o repararán los grupos escolares municipales. La descentralización de los poderes municipales pone fin al período en que los ingenieros municipales eran auténticos virreyes y decidían prácticamente de forma unilateral aquellas calles o grupos escolares que se reparaban o se hacían de nueva construcción, sin que tuviera nada que decidir el presidente de la junta correspondiente.


























































