Periodismo aburrido
Tengo que confesar que muchas veces, al leer el periódico, me aburro. No EL PAIS, cualquiera. Es algo superior a mis fuerzas. Al lado de informaciones interesantes y necesarias de conocer, me encuentro con verdaderas notas que carecen de eso que podíamos llamar -quizá exista ya el término- noticiabilidad, que no interesan posiblemente ni a su propio autor. Otras informaciones, por el contrario, parecen no interesar al periodista, pero, desde luego, sí interesan a muchos lectores.Yo me atrevería a sugerir a EL PAIS que su información, normalmente honesta, la ofrecieran con un poco más de vitalidad. Ya está bien de periódicos para intelectuales, para los sabios. Los hombres y mujeres que empezamos a interesarnos por lo que ocurre en este país y en el mundo, después de esa, llamémosla, etapa anterior, nos merecemos una prensa a nuestra altura, con nuestros problemas y con los temas diarios que importan, porque los vive, a ese hombre de la calle del que tanto se habla siempre, pero que a muy pocos parece interesar su opinión./


























































